Opinión
CRÍTICA – Fuerza Espacial (Primera Temporada)
Publicado
hace 5 añosel
Cuando el Presidente Donald Trump (ugh) anunció por primera vez que instalaría una nueva rama militar llamada “Fuerza Espacial”, para asegurarse de que los Estados Unidos tendrían una presencia tangible en el espacio exterior, la mayoría de las reacciones fueron… digamos, negativas. Los memes no se hicieron esperar —el nombre de esta nueva rama ciertamente no ayudó—, y los comentarios sarcásticos eran fáciles de encontrar en prácticamente cualquier red social. Evidentemente se trata de algo de lo que resulta fácil burlarse, por lo que no debería sorprender el que Netflix haya lanzado una serie de comedia llamada —para sorpresa de nadie—, “Fuerza Espacial”.
Lo que sí sorprende (gratamente), es que haya sido creada por Steve Carrell y Greg Daniels, quienes anteriormente trabajaron juntos en la versión americana de “The Office”, una de las series más queridas de los últimos años, y con justa razón. ¿Qué serían capaces de traernos en una nueva colaboración? ¿De qué forma satirizarían la creación de esta “Fuerza Espacial”? ¿Cómo harían que algo que, en la vida real, ya es de por sí bastante absurdo, funcione dentro de una comedia? ¿Se inspirarían en su colaboración anterior, o encontrarían otras referencias? Y más importante, incluso: ¿cómo manejarían las expectativas de los fanáticos y fanáticas de “The Office”?
Pues la última pregunta es la más fácil de contestar: no lo harían. Porque a pesar de tener un equipo creativo similar, y contar con un reparto francamente envidiable, “Fuerza Espacial” no se puede comparar a “The Office”. Y no solo porque el producto final no es igual de satisfactorio y memorable que aquella serie; el estilo de “Fuerza Espacial” es bastante distinto, por lo que hacer comparaciones entre ambas no tiene mucho sentido que digamos. “Fuerza Espacial” no es un mockumentary, y para sorpresa de muchos, no está particularmente interesada en lanzarle chistes, gags y frases astutas al espectador cada tres segundos. “Fuerza Espacial” es una propuesta un poco más tradicional, la cual prefiere concentrarse en el desarrollo de una narrativa coherente a través de diez episodios de media hora, burlándose —muy superficialmente— de la idea de una “Fuerza Espacial”.
Sí; de la idea. Desgraciadamente, ni Daniels ni Carrell parecen haber podido encontrar una razón tangible para mofarse de esta nueva rama militar. Sí, el nombre es absurdo; sí, el hecho de que sus cadetes se llamen “spacemen” u “hombres espaciales” es una idiotez. Pero el hecho de que se dediquen a desarrollar experimentos científicos para mandar a seres humanos al espacio y, más específicamente, para permitirle a un equipo americano el pisar la luna —otra vez— en el año 2024 no tiene nada de ridículo. Y es precisamente por eso que “Fuerza Espacial” parece tener un problema de identidad; quiere ser una sátira, sí, pero por momentos, también quiere que nos tomemos en serio a sus personajes y sus objetivos. Son dos tonos muy distintos que, lamentablemente, no logra balancear con mucho éxito.
Lo cual no quiere decir que “Fuerza Espacial” sea una mala serie, por supuesto. De hecho, tiene muchos elementos recomendables, y en general, se digiere bien; fui capaz de verme los diez episodios de la primera temporada en menos de dos días sin mayores problemas. Pero a la vez, tampoco sentí que haya visto algo particularmente original o memorable. Sé que la primera temporada de “The Office” (versión americana) tampoco fue un éxito rotundo (tuvieron que realizar varios cambios, especialmente en el personaje de Michael Scott, a partir de la segunda temporada, para hacer que el proyecto de verdad llegue a cuajar), por lo que le doy el beneficio de la duda a “Fuerza Espacial”. No obstante, no puedo dejar de pensar que se trata de un concepto con muchísimo potencial, el cual desgraciadamente no ha sido muy bien explotado por Daniels y Carrell.
Los personajes, por ejemplo, parecen vivir en un mundo similar al nuestro, con un presidente americano caprichoso, que publica tonterías en Twitter, quiere ser engreído en su cumpleaños, y deja que su Primera Dama diseñe los uniformes de la “Fuerza Espacial” como si fuese un desfile de modas. Todo esto hubiera sido ridículamente gracioso hace unos diez años, pero como los Estados Unidos ya está viviendo eso en la vida real, el verlo reflejado en la serie no nos dice nada; no es una parodia ni una sátira, simplemente un remedo de lo que ya sucede. Sí, muchos sabemos (espero) que Trump es un mal intento de presidente, pero aparte de eso, no parece que “Fuerza Espacial” esté diciendo mucho más al respecto.
Carrell interpreta al general de cuatro estrellas Mark R. Naird, quien luego de ser promovido, también es convertido en el líder de la nueva “Fuerza Espacial” en Colorado. Por ende, tiene que mudarse a dicho estado junto a su familia; su hija adolescente, Erina (Diana Silvers), y su esposa, Maggie (Lisa Kudrow). Es ahí que termina trabajando con el doctor Adrian Mallory (John Malkovich) y su equipo, para poder cumplir con los objetivos espaciales del gobierno estadounidense. Y como se deben imaginar, tendrán que sobrepasar una multitud de obstáculos, muchos de los cuales están relacionados a la falta de preparación por parte de la gente involucrada en este nuevo programa.
Aparte de los actores ya mencionados, “Fuerza Espacial” cuenta con un reparto secundario de lujo, el cual está algo desperdiciado, lamentablemente. Ben Schwartz (sí, la voz de Sonic el Erizo) interpreta a un desesperante experto en redes sociales; Jimmy O. Yang es Chan, la mano derecha del Doctor Mallory; Tawny Newsome interpreta a Angela Ali, una pilota con aspiraciones a convertirse en astronauta; Don Lake es Brad, el ayudante de Naird; y el gran Fred Willard (Q.E.P.D.) aparece de cuando en cuando como el padre de Naird, quien parece estar sufriendo de demencia. Adicionalmente, Noah Emmerich, Diedrich Bader, Jane Lynch y Patrick Warburton interpretan a los líderes de las otras ramas militares estadounidenses; no tienen mucho qué hacer, pero resaltan durante sus breves apariciones.
No obstante, como se deben imaginar, la verdadera estrella del show es Carrell, y aunque su actuación no es deficiente en lo absoluto, la manera en que el personaje de Naird está construido no ayuda a su trabajo. Durante la primera mitad de la temporada, es presentado como alguien algo racista y terco, un militar con poco criterio que tiene breves momentos de compasión o emotividad. Sin embargo, gracias a un episodio en el que tiene que pasar diez días encerrado en una base lunar simulada, junto a tres otras personas, el personaje sufre un cambio, y se convierte en alguien bastante más empático durante el resto de episodios. Se trata de un cambio que funciona a favor de la serie, pero que igual convierte a Naird en una contradicción andante; a veces astuto y amoroso (especialmente con su hija), y a veces frustrantemente idiota.
El tratamiento de Naird, de hecho, sirve como una buena metáfora para el tono inconsistente de la serie. Por momentos, trata de celebrar lo absurdo, haciendo que sus personajes tomen decisiones ilógicas —¡entrenemos a un chimpancé a la distancia para que repare un satélite!—, mientras que en otros, quiere que el espectador se tome en serio los problemas personales de Naird. Es un balance de tonos que muy pocas películas y series logran obtener, y que acá no funciona del todo, lamentablemente. Eso no quiere decir, por supuesto, que carezca de momentos hilarantes, ni que algunas de las escenas más emotivas no toque el corazón del espectador —el problema es que dichos momentos de éxito vienen con menos frecuencia de lo que esperado, y por ende, convierten a “Fuerza Espacial” en una experiencia entretenida, pero inconsistente.
De los personajes secundarios, sin embargo, quien definitivamente resalta es el Dr Mallory de John Malkovich. Se trata de un personaje que apela a la razón y la ciencia, y cuyas interacciones con Naird, quien parece saber poco o nada sobre sus investigaciones científicas, resultan en los momentos más hilarantes del show. Malkovich se toma a su personaje y a la serie 100% en serio, lo cual, obviamente, hace que su interpretación sea más graciosa. Por otro lado, disfruté también del cuasi-romance entre el Chan de Jimmy O. Yang, y la Capitana Angela Ali de Tawny Newson; logran inyectarle algo de dulzura a un show que, por momentos, se concentra más en los problemas de sus personajes, que en sus éxitos.
Una decisión cuestionable por parte de Carrell y Daniels, sin embargo, es la de caracterizar a la hija de Naird como una adolescente estereotípica y frustrada. Diana Silvers (“Booksmart”) no es una mala actriz, pero el personaje de Erin termina desesperando debido a las malas decisiones que toma, a sus interacciones egoístas con su padre, y a la manera en que, durante varios episodios, interrumpe los desarrollos narrativos más interesantes del show para quejarse de algo. Entiendo que querían humanizar tanto a ella como a Naird con una subtrama enfocada en su relación, pero desgraciadamente no termina de funcionar; la trama principal, y todo lo relacionado a la “Fuerza Espacial”, resulta ser muchísimo más interesante que Erin y sus frustraciones de adolescente arquetípica.
Al final del día, “Fuerza Espacial” termina siendo una mezcla de lo bueno, lo malo y lo feo. El balance general es positivo —con las justas—, pero considerando el talento involucrado, tanto frente como detrás de las cámaras, no puedo evitar sentirme algo decepcionado con lo inconsistente que es esta primera temporada. Sí, tiene gags que funcionan, y sí, personajes como el Doctor Mallory de John Malkovich son memorables y muy entretenidos de ver en pantalla, pero ni Daniels ni Carrell parecen haber estado muy seguros de lo que querían parodiar. Hasta me atrevería a decir que, quizás, no querían parodiar nada, y simplemente querían realizar un comentario muy ligero sobre lo absurda que sonaba la idea de una “Fuerza Espacial”, pero también, de lo bien que podría (en teoría) funcionar. Combinen esto con un tono irregular, y el resultado en una serie entretenida, pero poco ambiciosa. Espero que “Fuerza Espacial” siga el camino de “The Office”, y que sus creadores corrijan la mayoría de estos defectos durante la segunda temporada; ¡valdría mucho la pena!
“Fuerza Espacial” está disponible en Netflix.
Cofundador y editor en NoEsEnSerie.com. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP, y miembro de la APRECI—Asociación de Prensa Cinematográfica. Integra el staff de la revista MasGamers, las webs de Nintendo Pe y Fans de Zelda Perú, el portal web Cinencuentro, y el portal de cine peruano FotografiaCalato.com. Adicionalmente, es YouTuber para el canal Aprieta Start, y formó parte del staff de prensa del 18 Festival de Cine de Lima. También trabaja como fotógrafo para Star Wars Fan Club Perú. Desde enero del 2012 publica críticas y comentarios de cine en el blog Proyectando Ideas (el cual forma parte de la Asociación de Blogs de Cine). Crítico oficial de RottenTomatoes.com. Cinéfilo y seriómano empedernido.

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**** sobre *****
*CUIDADO QUE HAY SPOILERS*
Por alguna razón, el episodio 7 de “Daredevil: Born Again” es el que se siente más como una suerte de Frankenstein —como una mezcla entre lo que se quería hacer con la versión original del show, con los showurunners originales, y lo que eventualmente se cambió para la versión de ahorita. El resultado es curiosamente igual muy entretenido, pero a la vez, un poco desordenado. El gran énfasis que se le da a la historia de trasfondo del asesino serial Muse (Hunter Doohan), por ejemplo, no va a ninguna parte, y no puedo evitar sentir que los nuevos amigos de Matt realmente no pintan para nada en esta versión de la historia.
No obstante, estoy disfrutando el regreso del Diablo de Hell’s Kitchen, y también de como este episodio lo obliga a rescatar a su novia, la doctora Heather (Margarita Levieva) de las garras del ya mencionado Muse. De hecho, eso resulta en una de las secuencias más tensas de la serie, que culmina en la buena doctora asesinando a Muse a balazos, para luego ser salvada de morir desangrada por Matt. Pero más importante, este suceso es utilizado por Fisk para decirle a la ciudad que Heather fue en realidad salvada por su Grupo de Trabajo anti justicieros, dejando en claro que hará todo lo posible por acabar con este tipo de héroes. Después de todo, Daredevil está de vuelta, y Fisk no podría estar más asustado.
Aparte de eso, el episodio cuenta con algunas subtramas que no están particularmente bien desarrolladas. Tenemos a Vanessa (Ayelet Zurer) trabajando junto con Fisk para deshacerse de sus enemigos; a Daniel Blake (Michael Gandolfini) chantajeando a BB Ulrich (Genera Walton) para quedar bien con su jefe, y a Cherry (Clark Johnson) peleándose con Matt por el regreso de su alter ego enmascarado. Esta última en particular no contribuye a nada, principalmente porque tanto Cherry como Kirsten (Nikki M. James) se sienten como rezagos de la versión vieja de la serie, y por ende, tienen poca relevancia acá. Sin embargo, fuera de eso, el sétimo episodio de “Daredevil: Born Again” se me pasó rápido, e igual logró avanzar con la trama y con la obtención de poder de Fisk en el cargo de alcalde. Ahora sin Muse, veremos en qué tendrá que ocuparse Daredevil la próxima semana.
destacado
CRÍTICA: Daredevil: Born Again – Episodios 5 y 6
Publicado
hace 1 semanael
27 marzo, 2025
*CUIDADO QUE HAY SPOILERS*
Episodio 5 – ****½ sobre *****
Lo divertido de ver series antes de la época del streaming, es que no todos los episodios tenían que avanzar con la trama general de forma explícita. De hecho, el chiste estaba en tener algunas historias que se podían sentir casi como secundarias, en donde el o la protagonista se veía involucrada en situaciones aisladas. Esa es, precisamente, la sensación que me ha dado el quinto episodio de “Daredevil: Born Again”, el cual se centra en el atraco a un banco en el que se encuentra Matt (Charlie Cox), quien había llegado para intentar sacar un préstamo con la ayuda del administrador asistente, nada más y nada menos que Yusuf Khan (Mohan Kapur), el papá de Kamala Khan / Ms Marvel.
Es así que el episodio se desarrolla como una historia que se puede disfrutar casi por sí sola, pero que contiene referencias como la anteriormente mencionada que dejan muy en claro que esta serie sí se lleva a cabo explícitamente en la MCU. Pero fuera de eso, tenemos un episodio emocionante y tenso, en el que Matt se ve obligado a usar sus poderes —básicamente, su súper sentido del oído— sin que nadie se de cuenta, actuando como un verdadero ciego y sin ponerse su traje de Daredevil. Esto resulta en un episodio increíblemente entretenido, que aprovecha bien la fecha en la que se lleva a cabo —el Día de San Patricio— así como la peligrosa situación en la que se encuentran nuestros personajes. No es un episodio mega importante, pues, pero igual lo disfruté mucho, y además, da la sensación de que establece a una misteriosa figura —el jefe de los criminales— como un villano potencial en el futuro. Habrá que esperar.
Episodio 6 – ****½ sobre *****
Es en el episodio 6 de “Daredevil: Born Again”, entonces, donde la trama comienza a avanzar un poco más —a diferencia del anterior, quienes busquen un mayor desarrollo de las líneas narrativas principales de la serie quedarán más contentos con este episodio. Es aquí que vemos como se descubre la forma en que Muse, un asesino serial/grafitero, está haciendo pintas aparentemente imborrables en las calles de Nueva York. Y también es aquí que vemos, por fin, a Matt regresar a sus andanzas, poniéndose el traje de Daredevil nuevamente, esta vez para rescatar a Angela (Camila Rodríguez) de las garras del asesino ya mencionado.
Resulta fascinante, además, ver a Wilson Fisk (Vincent D’Onofrio) formar un escuadrón anti-justicieros, lo que me imagino le traerá problemas más adelante tanto a Daredevil como a personajes como El Castigador. Pero lo que el episodio parece estar más interesado en decirnos es que, al convertirse de nuevo en justiciero, nuestro protagonista no se diferencia demasiado de su archienemigo. Es así que vemos como, en paralelo, Fisk y Matt se ven involucrados en peleas, con el primero sacándole la mugre al ex de Vanessa, y el segundo tratando de acabar con Muse. Entre eso, y la aparición inesperada de Jack Duquesne / El Espadachín (Tony Dalton), quien apareció por primera vez en la serie de “Hawkeye”, es que el sexto episodio de “Daredevil: Born Again” se desarrolla de forma emocionante, satisfactoria y violenta, mezclando contenido temático potente con referencias para los fans. Es decir, tanto este episodio como el anterior son de lo mejor que el show nos ha ofrecido hasta el momento.

**** sobre *****
*CUIDADO QUE HAY SPOILERS*
Si este se siente como un episodio menor, es porque los tres primeros capítulos de “Daredevil: Born Again” han sido extremadamente buenos; es decir, la valla está alta. Sin embargo, hay mucho para disfrutar en el cuarto episodio de “Daredevil: Born Again”, desde un caso muy particular que le toca atender a Matt Murdock (Charlie Cox), hasta los esfuerzos del alcalde Fisk (Vincent D’Onofrio) por comenzar a cumplir con sus promesas de campaña y, por supuesto, el muy esperado retorno de Frank Castle / El Castigador (Jon Bernthal).
De hecho, esto último es de lo mejor que tiene el episodio para ofrecer, incluyendo una magnífica escena protagonizada por dos grandes actores dando interpretaciones fascinantes. El diálogo entre Matt y Frank hace un excelente trabajo resumiendo las posturas de ambos personajes, y más importante, dejando en claro que la muerte de Foggy será lo que siempre terminará motivando al primero en esta temporada. Puede que él se mienta a sí mismo o diga que está trabajando únicamente porque es su deber, pero todo lo que hace —especialmente ahora lo relacionado a la muerte de su último cliente, así como sus enfrentamientos con policías corruptos que usan el logo del Punisher— lo hace por Foggy. Es Frank quien le hace ver la realidad a Matt, lo cual parece traerá consigo ciertas consecuencias; ¡me muero por ver a Daredevil de regreso, con traje y todo!
Pero regresando al tema de los policías. Me encanta que “Daredevil: Born Again” no tenga miedo de meterse en temas potencialmente controvertidos, dejando en claro que buena parte de los policías que operan en la Nueva York de Fisk son corruptos y violentos, capaces de matar hasta por venganza. Va a ser interesante ver cómo el show continua desarrollando esto, especialmente ahora que Frank ha regresado. Lo mismo se puede decir sobre Wilson Fisk —algo de progreso se está haciendo con sus terapias de pareja, pero el que tenga encerrado al ex de Vanessa, Adam (Lou Taylor Pucci) en un calabozo nos dice, nuevamente, que Fisk no ha cambiado tanto. Puede que sea capaz de perdonar a Daniel (Michael Gandolfini) luego de haber cometido un error, pero igual parece que no ha terminado de esconder sus violentas tendencias. Habrá que ver qué sucede con él, y claro, de qué forma Daredevil se verá obligado a detenerlo.

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