Conectate con nosotros

Disney Plus

CRÍTICA: Star Wars – The Acolyte (Episodios 1 y 2)

Publicado

el

Episodio 1: Perdido/Encontrado

***½ sobre *****

*CUIDADO QUE HAY LIGEROS SPOILERS*

“The Acolyte” tiene la oportunidad de hacer algo interesante para la saga de “Star Wars”. Al llevarse a cabo unos cien años antes de los eventos de “La Amenaza Fantasma”, en una etapa conocida como la High Republic, se puede desligar de todo lo que hemos visto en las películas. Así que aquí no hay Skywalkers ni Sith (al menos ninguno relacionado a Darth Sidious), solo Jedi que no hemos visto antes, aparentemente envueltos en un misterio iniciado por una misteriosa figura y su aprendiz, la acólita del título llamada Mae (Amandla Stenberg).

Pero resulta que ésta última tiene una gemela; la ex Jedi Osha (también Stenberg), quien es acusada de asesinar a una maestra Jedi llamada Indara (Carrie-Anne Moss, a quien me hubiese gustado ver más). Es debido a sus acciones que el Templo Jedi envía a su ex maestro, Sol (Lee-Jung Jae, de “El juego del calamar”), a su Padawan, Jecki Lon (Dafne Keen), y a un curioso Jedi llamado Yord (Charlie Barnett) a buscarla. Así, “The Acolyte” comienza en este primer episodio a desarrollar un misterio: ¿cómo así la supuestamente finada Mae sigue viva? ¿Y por qué mató a Indira? ¿Y por qué Osha decidió abandonar la vida de Jedi años atrás? En ese sentido, “Perdido/Encontrado” logra llamar la atención del espectador, estableciendo todas estas preguntas, y situándolas en un contexto que no hemos visto antes.

Porque al menos este primer episodio de “The Acolyte” se termina sintiendo como una mezcla del estilo de las precuelas de George Lucas (diálogo algo tieso, un estilo visual clásico, un gran énfasis en los Jedi y el Templo en Coruscant, transiciones con todo tipo de “wipes”), con algo nuevo (momentos más humanos, un reparto más inclusivo). Esto resulta en un producto final que, al menos hasta este momento, todavía parece estar buscando su identidad, y que por momentos podría haber sido más emocionante. ¿Lo mejor? Las claras influencias del wuxia en la pelea entre Indara y Mae, y la inclusión de todo tipo de aliens (¡incluso Neimoidianos!) en la historia. Veremos que nos trae el segundo episodio.

Episodio 2: Venganza/Justicia

**** sobre *****

*CUIDADO QUE HAY LIGEROS SPOILERS*

Pues aquí es donde la cosa se pone interesante. Habiendo ya dejado en claro que Osha no es la responsable de la muerte de Indara, Sol y los demás Jedi deciden trabajar con ella, y viajan a un nuevo planeta luego de que Mae intenta asesinar a otro Jedi en el Templo local. Resulta que está intentando vengarse de los cuatro Jedi que fueron testigos de su supuesta muerte (y el verdadero fallecimiento de la familia de las gemelas) años atrás. Y por supuesto, Sol es uno de ellos.

Es en este contexto que conocemos a Qimir (Manny Jacinto, de “The Good Place”), un criminal que le provee todo tipo de cosas (incluyendo un tipo especial de veneno) a Mae. Y también que vemos a nuestros Jedi trabajando en equipo, primero para intentar evitar la muerte de otro maestro (Dean-Charles Chapman), y luego para tratar de atrapar a Mae. Hasta cierto punto, Osha es dejada de lado un poco en este episodio, limitándose a reaccionar a todo lo que sucede. Pero esto nos brinda la oportunidad de conocer mejor a Sol, Yord y Jecki, viéndoles trabajar en equipo, y en especial, enterándonos de los arrepentimientos con los que carga el Maestro. Quizás no pudo salvar a Mae tantos años atrás, pero quizás ahora sí podrá hacerlo.

Sin llegar a ser increíble, pues, este segundo episodio de “The Acolyte” logra cautivar tanto gracias al desarrollo del misterio central, como a la presentación de ciertos momentos de suspenso. Destacan el enfrentamiento entre Sol y Mae (¡más artes marciales con Jedi!), la introducción de Qimir, y por qué no, la escena final, en la que conocemos brevemente a Kelnacca (Joonas Suotamo), un Jedi Wookiee que seguramente se encontrará con Mae en el siguiente episodio. “The Acolyte” todavía no termina de cuajar, pero parece estar acercándose a ello. ¡Habrá que regresar la siguiente semana para averiguar si es que lo logra o no!

Cofundador y editor en NoEsEnSerie.com. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP, y miembro de la APRECI—Asociación de Prensa Cinematográfica. Integra el staff de la revista MasGamers, las webs de Nintendo Pe y Fans de Zelda Perú, el portal web Cinencuentro, y el portal de cine peruano FotografiaCalato.com. Adicionalmente, es YouTuber para el canal Aprieta Start, y formó parte del staff de prensa del 18 Festival de Cine de Lima. También trabaja como fotógrafo para Star Wars Fan Club Perú. Desde enero del 2012 publica críticas y comentarios de cine en el blog Proyectando Ideas (el cual forma parte de la Asociación de Blogs de Cine). Crítico oficial de RottenTomatoes.com. Cinéfilo y seriómano empedernido.

Continuar leyendo
Comentarios

Disney Plus

CRÍTICA: The Muppet Show (Disney Plus)

Publicado

el

Si hay algo que define a los Muppets (aparte de su sentido del humor absurdo, la dinámica entre Miss Piggy y Kermit, la música, sus interacciones con personajes humanos… y bueno, todo), es el hecho de que siempre terminan yéndose para luego regresar. Es una franquicia que muere temporalmente, pero que siempre está de vuelta después de un tiempo, demostrando que nunca dejará de ser relevante. Siempre retornan —ya sea en cines, en la televisión, en streaming… no importa cuál sea el medio, los Muppets estarán ahí.

Y eso es precisamente lo que sucede con The Muppet Show (2026), un especial de media hora para Disney Plus que, previsiblemente, representa el regreso de estas entrañables marionetas, apuntando tanto a un público que ya las conoce, como a uno que recién podría estar comenzando a conocerlas. Tanto dentro de la ficción como fuera de ella, es un nuevo intento por mantenernos relevantes (cosa que, como se ha dicho ya, definitivamente son), y que con algo de suerte también debería representar una suerte de retorno permanente. Puede que este sea únicamente un especial, pero con algo de suerte —y muchos visionados en Disney Plus—, debería ser también el inicio de un nuevo show serializado.

Pero, ¿qué es The Muppet Show? Básicamente un show de variedades producido por Seth Rogen (quien tiene un cameo en el programa) y Sabrina Carpenter (quien viene a ser la invitada estrella del show), en donde los Muppets participan de números musicales, breves sketches, e interacciones jocosas que dejan bien en claro sus personalidades. No es nada revolucionario ni particularmente complejo, pero definitivamente resulta gracioso y divertido, como para que públicos de todo tipo recuerden por qué exactamente es que estos personajes terminaron convirtiéndose en iconos culturales norteamericanos.

En lo que se refiere a la música, quien claramente resalta más es Carpenter, quien cuenta con dos números bastante memorables. En el primero, canta Manchild en medio de un bar lleno de Muppets, de quienes se va deshaciendo poco a poco, quedando únicamente rodeada de gallinas que participan de una coreografía con ella. Súmenle a eso un ventilador que va muy rápido y deja a las gallinas desplumadas, y el número se convierte rápidamente en caos puro. Es todo muy divertido, y demuestra que Carpenter es una contraparte perfecta para los Muppets (y no solo porque mide igual que ellos, como dice hacia el final, burlándose de sí misma).

Aparte de eso, tenemos un dúo musical que comienza con ella cantando con Kermit en un bote, pero culmina con este último siendo reemplazado por Miss Piggy. Esta, además, cuenta con un par de subtramas a lo largo del especial que de alguna manera u otra también concluyen en este número. En el primero, hace todo lo posible por que Kermit no cancele un número musical suyo por falta de tiempo (razón por la que decide reemplazarlo en el número con Sabrina). Y en el segundo, acusa a Carpenter de haberse robado todo su look y estilo, razón por la que sus abogados se contactarán con la conocida cantante para demandarla. En todo caso, a Carpenter esto no parece fastidiarle tanto; después de todo, ¡Miss Piggy es su ídola!

Hay un par de números musicales más, pero claramente los más memorables son aquellos donde participa Carpenter. Hay una suerte de cover de Blinding Lights de The Weeknd con unas ratas, pero no es nada particularmente interesante. Pero sí disfruté del último número del show, en el que el reparto entero de Muppets hace un cover de Don’t Stop Me Now de Queen, con pequeño solo de guitarra y todo. Es el final perfecto para un show breve pero entretenido, que lo deja a uno con la sensación de querer ver más. Si al final la serie es aprobada por Disney y se mantiene este nivel de calidad, no dudo que vaya a valer la pena seguirla.

Porque aparte de la música, las personalidades de los Muppets están muy bien recreadas. Miss Piggy sigue siendo una diva que disfruta de pelearse con Kermit, quien acá hace las veces del organizador nervioso del show. Statler y Waldorf tienen su propio palco, desde el cual lo critican todo y hacen bromas sarcásticas. Y por supuesto, buena parte del reparto interactúa con personajes humanos, desde la ya mencionada Carpenter, hasta Seth Rogen (cuyo supuesto número es eliminado por Kermit por falta de tiempo) y Maya Rudolph (quien sufre un pequeño percance que, felizmente, no termina siendo letal). Lo único un poco cuestionable es la voz de Kermit; Matt Vogel no está fatal en el rol, pero entiendo por qué los fans veteranos del personaje no están del todo convencidos por su trabajo.

Si son fanáticos de los Muppets, sin embargo, la pasarán bien con The Muppet Show. Y si quieren enseñarle a sus hijos quiénes son estos personajes, demostrando por qué se han convertido en verdaderos iconos a lo largo de los años, definitivamente vale la pena que les enseñen este especial. Se trata de un show para toda la familia que, entre sus números musicales, sketches divertidos y buenas caracterizaciones de sus personajes, homenajea a la franquicia y lo deja a uno con la esperanza de que pueda continuar en el futuro cercano. Solo espero que The Muppet Show sea el comienzo de algo y no el final; habrá que esperar un tiempo a ver qué termina sucediendo.

Nota: Vi este film gracias a un screener cortesía de Disney Debut.

Continuar leyendo

destacado

CRÍTICA: Wonder Man (Disney Plus) – Miniserie

Publicado

el

Parece que la gente de Marvel Studios por fin se está dando cuenta de lo mucho que se ha saturado el mercado con películas y series de superhéroes —al menos lo suficiente como para que por lo menos algunos de sus productos se desvíen de los cánones y expectativas del subgénero. Es así que su más reciente serie para streaming, Wonder Man, creada por Destin Daniel Cretton y Andrew Guest, se termina sintiendo no como una historia más de superhéroes, sino más bien como una mezcla entre sátira y homenaje al mundo de Hollywood, los actores, los directores, los agentes y los productores. Interesante, y ciertamente superior a lo que esperaba.

Lo que se supone es una miniserie (pero muy fácilmente podría continuar con una temporada más, o quizás incluso en el cine) comienza con un flashback en el que vemos a un pequeño Simon Williams (Kameron J. Meadows) yendo con su padre, Sandford (Béchir Sylvain), a ver la película de Wonder Wan. Es así que el chico termina encantado con el mundo del cine y la actuación y, años después y ya de adulto (interpretado por Yahya Abdul-Mateen II), se convierte, evidentemente, en actor. ¿El problema? Es un actor que no logra conseguir muchos trabajos y que, cuando lo logra, termina siendo despedido debido a sus ansiedades y ganas de tener el control de todo.

Su fortuna cambia, sin embargo, cuando se hace amigo de Trevor Slattery (el gran Ben Kingsley), a quien recordarán por haber “interpretado” a una versión falsa del Mandarín en Iron Man 3, y por su aparición relativamente reciente en Shang-Chi y la Leyenda de los Diez Anillos. Juntos, deciden ir al casting para una nueva versión de Wonder Wan, esta vez dirigida por un cineasta ganador del Oscar llamado Von Kovak (Zlatko Burić). Y para su sorpresa, ¡son llamados de vuelta! Pero hay un ligero problema. Trevor le está escondiendo un pequeño secreto a su nuevo amigo: está trabajando para el Departamento de Control de Daños, ya que uno de sus agentes, Cleary (Arian Moayed), ha descubierto que Simon tiene poderes de verdad, los cuales podrían llegar a ser peligrosos. Y aunque se supone que Trevor tiene que espiarlo, los eventos de la vida real terminan yendo en contra de aquella misión.

Lo mejor de Wonder Man es que no se siente para nada como una historia tradicional de superhéroes. Lo que han hecho Cretton y Guest con la serie, más bien, es desarrollar una historia enfocada principalmente en sus protagonistas como seres humanos, situándola en un contexto hollywoodiense que resulta fascinante, y ayuda a que el universo Marvel se sienta más cercano y menos fantástico. Para complementar este tono verosímil, Wonder Man cuenta con varios cameos de actores haciendo de sí mismos, como Joe Pantoliano (o Joey Pants), Ashley Greene o hasta Josh Gad.

Y hablando de Josh Gad. El cómico actor aparece en el cuarto episodio de la serie, el cual, a pesar de desviarse un poco de la narrativa principal, termina siendo uno de los más interesantes de la temporada. En él, vemos cómo un simple guardia de discoteca llamado DeMarr Davis (Byron Bowers) se convierte, de casualidad, en un superhéroe llamado (con cariño) Doorman, pero también en una suerte de celebridad, primero trabajando como el guardaespaldas de Gad y luego como actor. Lo que hace este episodio no es solo justificar por qué Simon tiene tanto miedo de que la gente descubra que tiene poderes, sino también mostrar cómo alguien se puede volver famoso de la noche a la mañana, para luego ser utilizado y escupido por la industria y el público. Se trata de una historia emotiva, trágica y temáticamente relevante para todo lo que hace el show.

Pero regresando a Simon y Trevor. El primero es caracterizado como un tipo de mucho talento e inteligencia quien, sin embargo, siempre logra tropezar cuando se le presentan oportunidades geniales, generalmente debido a que se mete “autocabes”. Su ansiedad, su deseo por controlarlo todo, y el miedo que siente por que descubran sus poderes no solo le cuestan varios trabajos, sino también una relación con una chica llamada Vivian (Olivia Thirlby). Yahya Abdul-Mateen II interpreta a Simon con humanidad, logrando establecer un buen balance entre carisma y algo de ansiedad social.

Por su parte, Ben Kingsley está muy bien, como siempre, como Trevor, esta vez interpretándolo de forma no tan cómica como en Shang-Chi, donde era más una figura secundaria algo absurda. Acá, más bien, vemos que se trata de un hombre astuto que realmente ama la actuación, pero que siempre ha desperdiciado las oportunidades que se le han presentado en la vida. Por ende, quiere ayudar a Simon para que no se convierta en alguien como él. La forma en que culmina su historia, además, es tanto trágica como agridulce y emotiva, y lo deja a uno con la fuerte sensación de que estos dos personajes deberían regresar, ya sea en una segunda temporada o en alguna película.

No se pongan a ver Wonder Man, entonces, pensando que se tratará de una serie llena de acción y efectos visuales. Los poderes del protagonista aparecen muy de vez en cuando y tienen resultados más trágicos y chocantes que emocionantes. Y como se ha mencionado ya, el foco de la narrativa está más en los personajes y sus conflictos internos —y bueno, el conflicto con el Departamento de Control de Daños— que en peleas y secuencias de fantasía vistosa. Si la serie funciona, no solo es porque se siente como una representación fidedigna del mundo del espectáculo en Los Ángeles, sino también porque la dupla inesperada de Abdul-Mateen II y Kingsley resulta emotiva y muy entretenida. Me encantaría ver más aventuras protagonizadas por estos dos, de hecho.

Wonder Man es, pues, la prueba máxima de que Marvel puede hacer algo distinto, que vaya más allá de una experiencia tipo montaña rusa (parafraseando a Scorsese), cuando les da la gana. Por momentos sí se siente como una película estirada, al igual que varias otras series cortas de streaming, pero fuera de eso, no tengo mayores quejas. Lo que tenemos acá es una sólida historia enfocada en la humanidad y defectos de su personaje principal, quien, da la casualidad, tiene superpoderes. No es una serie sobre superhéroes, sino más bien una serie sobre personas que, aparte de todo lo demás, cuentan con superpoderes. Wonder Man me sorprendió gratamente; ojalá Kevin Feige y compañía se animen a sacar más series así (o, idealmente, más historias con estos personajes).

Continuar leyendo

destacado

CRÍTICA: Alien: Planeta Tierra (Temporada 1, Episodio 8, FINAL)

Publicado

el

**** sobre *****

*CUIDADO CON LOS SPOILERS*

Y así como quien no quiere la cosa, llegamos al final. El octavo episodio de “Alien: Planeta Tierra” intenta hacer mucho; quizás para algunos, demasiado. Y sin embargo, no puedo decir que haya quedado insatisfecho, quizás solo con ganas de ver más, especialmente considerando el último plano de esta primera temporada. En retrospectiva, “Alien: Planeta Tierra” terminó siendo muy distinto a lo que inicialmente me hubiese imaginado, pero ahora que hemos logrado ver la primera temporada entera, creo que Noah Hawley, en general, ha tenido éxito trayendo esta franquicia a la pantalla pequeña por primera vez.

¿Qué es lo que pasa en este último episodio de “Alien: Planeta Tierra”, entonces? Nuevamente, bastante. Wendy (Sydney Chandler) y los demás híbridos son encerrados en una jaula por Boy Kavalier (Samuel Blenkin), pero estos eventualmente se dan cuenta de que deben rebelarse. El Boy Genius le da la idea al bendito alienígena hecho de ojos metido en la oveja de cambiar de cuerpo a uno humano. Morrow (Babou Ceesay) y Kirsh (Timothy Olyphant) por fin tienen un enfrentamiento final. Y Joe (Alex Lawther) logra disculparse con su hermana, quien por fin se da cuenta de lo ridícula que era la metáfora de Peter Pan que Kavalier había estado usando en ellos. Ella no es una niña, pero tampoco es una adulta; no es una humana, pero tampoco es robot. Es algo más, y en este episodio lo demuestra.

El mayor defecto de la primera temporada de “Alien: Planeta Tierra”, pues, es que se pasa demasiado rápido, apresurando ciertos eventos que me hubiese gustado se desarrollase con soltura. Pero lo que hay, igual resulta intrigante: el ojo poseyendo al cadáver de Arthur, el Xenomorfo acabando con incontables soldados en la isla; Yutani (Sandra Yi Sencindiver) llegando a dicho lugar a invadir; y por supuesto, el plan de Wendy, el cual resulta en la mayoría de personajes importantes (incluyendo a un Kirsh medio roto) siendo encerrados en la jaula. Como ella dice: es ahora el momento de que ellos gobiernen. Y espero poder verlos hacerlo en una segunda temporada. Fue todo un gusto ver “Alien: Planeta Tierra”; ¡ahora solo necesito que FX y Disney anuncien la continuación!

Continuar leyendo