Opinión
CRÍTICA – The Defenders (Primera Temporada)
Publicado
hace 9 añosel
The Defenders es como el equivalente a la primera película de Los Vengadores, de Joss Whedon; mientras que dicho largometraje sirvió como la culminación de las diferentes historias y personajes introducidos en la fase 1 de película de héroes individuales de Marvel, esta serie (¿mini serie?) de TV es la culminación de todo lo que hemos visto en los shows anteriores de Netflix y Marvel: Daredevil (dos temporadas), Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist.
Desgraciadamente, la sensación de satisfacción no es la misma en este caso. No me tomen a mal, The Defenders es una serie muy entretenida, pero viéndola —casi seguida… bueno, en dos sesiones, en realidad— no podía evitar pensar que hubiese podido ser mucho mejor. Uno jamás siente que se esté aprovechando bien a los personajes, ni que exista una palpable sensación de tensión o suspenso debido a los peligros que deben enfrentar. La trama es introducida rápidamente, y se acaba de manera similar, lo cual, siendo justos, termina por minimizar la amenaza que, supuestamente, representa La Mano.
Lo cual, no es necesario decir, es bastante decepcionante. Después de todo, La Mano ha sido desarrollada como una organización criminal sin escrúpulos y llenos de poder a lo largo de la segunda temporada de Daredevil y la primera de Iron Fist, por lo que el hecho de que hayan terminado siendo menos… intimidantes de lo que uno hubiese esperado, realmente le juega en contra a The Defenders. El hecho de que su objetivo sea más místico y egoísta que verdaderamente aterrador es la cereza sobre el pastel.

Eso, y tampoco ayuda el que la serie desperdicie de manera tan olímpica a la gran Sigourney Weaver. Su Alexandra nunca es desarrollada de manera apropiada; sí, sabemos que es una villana, y sí, sabemos que se está muriendo, pero sus motivaciones nunca quedan de todo claras, y jamás se siente como alguien que realmente pudiese terminar matando a nuestros héroes. Sin malograrles demasiado lo sucede en los últimos episodios, el personaje es utilizado de manera realmente patética, y desaparece anticlimáticamente. Desafortunadamente, Weaver no le llega ni a los talones al Kingpin de Vincent D’onofrio, el Kilgrave de David Tennant, o el Cottonmouth de Mahershala Ali.
Sé que estoy sonando quizás demasiado negativo —The Defenders es un show extremadamente fallido—, pero tampoco quiero dar a entender que odié la serie, porque ese no es el caso. Definitivamente es superior a la primera temporada de Iron Fist (la cual tampoco odié, dicho sea de paso), y cuando le da la oportunidad a sus protagonistas de congeniar y relacionarse entre ellos, funciona de la lindo. Consideren, por ejemplo, el capítulo en el que se la pasan comiendo y conversando en un restaurante de comida china; se trata de un momento intrigante en el que vemos a los cuatros héroes interactuando entre ellos, dándonos a entender cómo podrían relacionarse en episodios futuros, o incluso en otros shows.
Porque si hay un aspecto en el que estas series no han fallado hasta ahora, es el cásting y la caracterización de los personajes (sí, me refiero incluso a Danny Rand). El Iron Fist y Luke Cage son particularmente entretenidos cuando el show los pone juntos, otorgándonos una pequeña (y muy graciosa) mirada a lo que podría venirse en el futuro (en los cómics, Danny y Luke eran toda una pareja dispareja). El Luke de Mike Colter y el Danny de Finn Jones se complementan a la perfección. La Jessica Jones de Krysten Ritter provee la cantidad necesaria de cinismo a una trama potencialmente ridícula; después de todo, y a pesar de ser súper fuerte, es la única que no se ha involucrado demasiado con el misticismo, o con ninjas acrobáticos.
Pero quien atraviesa por el arco más intenso y emotivo, es el Daredevil de Charle Cox, lo cual tiene sentido, considerando que es el héroe con quien más tiempo hemos pasado juntos. Sin embargo, es quiene también tiene una relación más cercana con los villanos; ya se ha enfrentado en el pasado con la Madame Gao de Wai Ching Ho, y esta vez tiene que pelear con una recién revivida Elektra, magníficamente interpretada por Elodie Yung, quien logra entregarle una mayor complejidad al personaje que en la segunda temporada de Daredevil. El desenlace de la temporada me sorprendió en más de una forma —especialmente en lo que se refiere a algunas decisiones tomadas por Matt Murdock— aunque a la vez, me recordó un poco al final de Batman v Superman, de Zack Snyder.

Desgraciadamente, debido a que Matt, Luke, Jessica y Danny son el foco de la serie, los personajes secundarios de cada show no la pasan particularmente bien. Previsiblemente, la Claire de Rosario Dawson tiene una presencia fuerte en la historia, pero esta vez no tiene mucho qué hacer. La Colleen Wing de Jessica Henwick (lo mejor que tuvo la primera temporada de Iron Fist) está mejor utilizada; de hecho, resulta satisfactorio verla enfrentarse nuevamente a su antiguo sensei. Pero el resto… digamos que la mejor idea que tuvieron los creadores de la serie fue agarrar a Foggy (Elden Henson), Misty (Simmone Missick), Trish (Rachael Taylor) y Karen (Deborah Ann Woll) y encerrarlos en una comisaría. Más desperdiciados no podrían estar.
En lo que se refiere a las escenas de acción, The Defenders no está del todo mal. La primera pelea en la que se involucran nuestros héroes es muy emocionante, y está expertamente coreografiada (además, nada podría ser más satisfactorio que por fin ver a Finn Jones involucrado en un combate bien coreogriafado, para variar). Eso, y existen pocas cosas más graciosas que ver a Charlie Cox pelear con una bufanda en la cara. El resto de enfrentamientos sirven, pero el combate final definitivamente es el que resalta más, tanto visualmente, como a nivel emocional. Hasta ahora nada supera a las dos peleas de pasadizos en Daredevil, pero definitivamente estamos en territorio más sólido que Iron Fist.
The Defenders es una sólida serie que culmina muchas de las historias introducidas en los shows anteriores de Marvel y Netflix. No, la trama no es particularmente compleja, y La Mano es reducida a una organización llena de conflictos internos gratuitos, liderados por una villana con motivaciones algo absurdas, pero el show brilla cada vez que muestra a los cuatro héroes interactuando entre ellos, o involucrándose en peleas de artes marciales. Se trata de un producto gracioso, ligero, entretenido, competentemente realizado y expertamente actuado. Pudo ser más ambicioso, sí —definitivamente no es el Avengers de la televisión, pero hey, tampoco es el Fant4stic. Veremos qué pasa en la segunda temporada (si es que habrá).
Cofundador y editor en NoEsEnSerie.com. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP, y miembro de la APRECI—Asociación de Prensa Cinematográfica. Integra el staff de la revista MasGamers, las webs de Nintendo Pe y Fans de Zelda Perú, el portal web Cinencuentro, y el portal de cine peruano FotografiaCalato.com. Adicionalmente, es YouTuber para el canal Aprieta Start, y formó parte del staff de prensa del 18 Festival de Cine de Lima. También trabaja como fotógrafo para Star Wars Fan Club Perú. Desde enero del 2012 publica críticas y comentarios de cine en el blog Proyectando Ideas (el cual forma parte de la Asociación de Blogs de Cine). Crítico oficial de RottenTomatoes.com. Cinéfilo y seriómano empedernido.
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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 10 (FINAL)
Publicado
hace 2 semanasel
7 octubre, 2026
****½ sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Y llegamos al final. ¿Será el final de la serie en general? ¿O será como la última vez, que el buen Ted y compañía descansarán un rato para luego regresar? El desenlace de este episodio nos sugiere un futuro brillante tanto para él como para Alice y Beard y Rebecca y todo el mundo, por lo que no me fastidiaría ver una quinta temporada. Pero a la vez, si este llegara a ser el final del show (ahora sí de verdad), tampoco me molestaría. La cuarta temporada de Ted Lasso no ha sido la mejor de todas, pero especialmente con este desenlace, al menos ha logrado justificar su propia existencia; y, de paso (y para variar), hacer llorar a su público.
El episodio, pues, termina por resolver todos los enredos y conflictos antes presentados, sin dejar a nadie mal parado –no, ni siquiera a la maldita de Zelda. Como era de esperarse, esta última se revela como la que le estuvo comprando las acciones de Richmond a todo el mundo, pero felizmente, tanto Rebecca como Leslie tenían un as bajo la manga. Ted logra conectar mejor con su hijo al revelarle la verdad de cómo murió su abuelo. Y hablando de muerte, todo el mundo tiene que lidiar con el fallecimiento de Mae del episodio pasado, lo cual, curiosamente, trae consigo buenas consecuencias tanto para el club (y el conflicto con Zelda) como para los tres fieles accionistas y asiduos clientes del pub, quienes se convierten en sus nuevos dueños.

¿Y qué hay de Roy y Keeley? Luego de pasar por algunos momentos (quizás no tan) tensos, se dan cuenta de que están listos para ser padres, con el primero pidiendo una nueva junta de los Diamond Dogs para que sus amigos lo ayuden con sus inseguridades. Y luego de tantos cambios y sorpresas, Rebecca por fin decide casarse, dándose cuenta de que no le tiene miedo al matrimonio o al compromiso; solo al haber estado antes con la persona incorrecta. ¿Se siente todo esto súper conveniente y fresa? Pues sí. Pero a la vez funciona como para cerrarlo absolutamente todo y dejar al espectador en lágrimas, esto último, cortesía de una narración en off particularmente emotiva por parte de Mae.
Ha sido un deleite, pues, tener a Ted Lasso de vuelta en nuestras pantallas. No ha sido una temporada perfecta, pero entre sus nuevos (y memorables) personajes femeninos y arcos interesantemente maduros para los personajes clásicos, me terminó por convencer. Y bueno, ayuda el que literalmente hayan dejado lo mejor para el final. Veremos si llega una quinta temporada; pase lo que pase, al menos podemos decir que ha sido una buena racha de cuatro temporadas.
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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 9
Publicado
hace 3 semanasel
30 septiembre, 2026
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
El noveno episodio de la cuarta temporada de Ted Lasso es de emociones agridulces y novedades impactantes. Después de todo, ya estamos llegando al final, por lo que tiene sentido que la serie, por fin, comience a desenredar algunos nudos, a poner a sus protagonistas en situaciones difíciles, pero también a obligarlos a triunfar, aunque sea por un ratito. En esos sentidos, el episodio funciona muy bien a nivel emocional, permitiéndole al espectador sentir la euforia de la victoria, pero también las consecuencias (quizás no tan positivas) de algunas decisiones o eventos.
Esta vez, tenemos al equipo femenino de Richmond viajando a Bristol para un partido decisivo: si no gana, no será promocionado a la liga. Lamentablemente, luego de desmayarse en un partido previo, Keeley no puede viajar; resulta, pues, que está embarazada, noticia que la tiene muy tensa, y que tiene miedo de contarle a Roy. Por otro lado, Gemma está empecinada en volver a las canchas; Beard se ha puesto pelo (Dios mío…); y la gran Mae Green (Annette Badland), dueña del pub al que van todos los personajes, es invitada por Ted para acompañarlos en el bus hasta Bristol. Después de todo, necesitan todo el apoyo posible para ganar.

Acá incluyo spoilers, así que tiene sentido decir que sí, efectivamente, las chicas ganan el partido, y debido a varias razones. Primero porque la arquera Quinn (Jude Mack) por fin se anima a usar guantes; porque Gemma entra un rato a la cancha para meter un gol, y finalmente, porque por fin le dan la oportunidad a la calientabancas de Shannon (Shannon Hayes) de jugar en el partido, lo cual resulta en un gol más. Pero como no todo puede ser felicidad, a la par nos enteramos de quién ha estado comprando las acciones de Richmond: nada más y nada menos que Zelda (Tracey Ullman), lo cual, valgan verdades, no es del todo chocante, pero seguro tendrá repercusiones en el episodio final. Pero lo peor es que, al final del partido, vemos que Mae ha caído, y aunque no escuchamos lo que Rebecca le dice a Ted, podemos asumir que la fanática más antigua de Richmond ha fallecido.
Habrá que esperar a la próxima semana a ver qué sucede. Pero con un solo episodio más de historia, creo que esta cuarta temporada de Ted Lasso tendrá que hacer bastante para concluir de forma satisfactoria (un algo agridulce). A menos, claro, que una quinta temporada sea anunciada inmediatamente…
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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 8
Publicado
hace 4 semanasel
23 septiembre, 2026
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Más que los otros episodios de esta temporada, el octavo se concentra en el drama, dejando la comedia un poco de lado para permitirles crecer a sus personajes. Y cuando hablo de los personajes, me refiero a los secundarios, ya que fuera de un excelente discurso para las chicas, Ted (Jason Sudeikis) no aparece mucho acá –y Beard (Brendan Hunt) tampoco (aunque vamos viendo cómo va lidiando con su crisis de la mediana edad, primero con los ojos azules el episodio pasado, y al parecer, ahora injertándose pelo). Es así que terminamos con el episodio más largo de la temporada hasta ahora, que aprovecha al máximo su duración para avanzar con la historia.

Para este crítico, la trama principal es la de Alice (Tanya Reynolds) y Gemma (Abbie Hern). La segunda sufre una lesión en un partido a la vez que le ofrecen un trabajo fuera del mundo del fútbol, lo cual la hace dudar sobre su futuro en Richmond. Y la primera se dedica el episodio entero a lidiar con esto, finalmente dándose cuenta del valor que tiene su jugadora no solo para ella sino también para el resto del equipo. Mientras tanto, Roy Kent (Brett Goldstein) se rehúsa a ir a su homenaje, y cuando es obligado por Keeley (Juno Temple), se ve involucrado en una serie de situaciones absurdas que, finalmente, le permiten darse cuenta de que sí valdría la pena darle una nueva oportunidad a una relación con la chica.
Fuera de aquellas tramas, tenemos a Leslie (Jeremy Swift) investigando un repentino misterio: resulta que un montón de gente ha estado vendiendo sus acciones en Richmond, lo cual parece ser parte de una conspiración contra el equipo. Y aunque vemos a otros personajes como Rebecca (Hannah Waddingham) o el resto de jugadoras del equipo, el episodio termina concentrándose en estas dos tramas principales y la secundaria… para bien. Porque, fuera de un par de gags que no funcionan y momentos caricaturescos que van en contra del tono más bien serio de esta semana (como cuando Roy rompe el sunroof de su carro y de alguna forma logra que Keeley salga por ahí), el octavo episodio de esta temporada de Ted Lasso logra atar varios nudos, completar ciertas subtramas y hacer crecer a sus personajes. No me reí mucho, pero sentí bastante; no hay muchas quejas.
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 10 (FINAL)
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