Eiza González, Marion Cotillard, Tobey Maguire y Forest Whitaker se unen a la esperada serie de antología de Apple TV+ Extrapolations del prolífico escritor, director y productor Scott Z. Burns
Este nuevo elenco se suma a Meryl Streep, Sienna Miller, Kit Harington, Tahar Rahim, Matthew Rhys, Daveed Diggs, Gemma Chan, David Schwimmer y Adarsh Gourav
Apple TV+ anunció hoy que Eiza González, Marion Cotillard, Tobey Maguire y Forest Whitaker se unirán al elenco en expansión y repleto de estrellas de Extrapolations, una nueva serie de antología sobre el cambio climático de Apple Original del escritor, director y productor ejecutivo Scott Z Burns (“Contagion,” “An Inconvenient Truth,” “The Report”).
Ellos se unirán a las estrellas previamente anunciadas Meryl Streep, Matthew Rhys, Kit Harrington, Sienna Miller, Gemma Chan, Tahar Rahim, Daveed Diggs, David Schwimmer y Adarsh Gourav, con un elenco adicional que se revelará pronto.
Ahora en producción y producida para Apple TV+ por Media Res de Michael Ellenberg, Extrapolations cuenta historias íntimas e inesperadas de cómo los próximos cambios en nuestro planeta afectarán el amor, la fe, el trabajo y la familia a escala personal y humana. Contada a lo largo de una temporada de ocho episodios interconectados, cada historia de la serie con guión seguirá la batalla mundial por nuestra supervivencia mutua que abarca el siglo XXI.
Marion Cotillard y Eiza González complementan el elenco
Los roles recién anunciados incluyen a:
La ganadora del premio de la Academia Marion Cotillard (La Vie En Rose, Two Days, One Night, Inception) es ‘Sylvie Bolo, una coleccionista de arte.
Eiza Gonzalez (Ambulance, I Care A Lot, Baby Driver) interpreta a ‘Elodie,’ una artista / influencer.
Tobey Maguire (Babylon, The Great Gatsby, Spider-Man films) es ‘Nic,’ un agricultor de algas.
El ganador del Óscar Forest Whitaker (The Last King of Scotland, Godfather of Harlem) es ‘August Bolo,’ un inversor de poca monta.
Extrapolations es la producida por Burns, Ellenberg, Greg Jacobs (The Knick, Magic Mike, Contagion), Dorothy Fortenberry (The Handmaid’s Tale) y Lindsey Springer de Media Res.
La serie marca otra asociación para Apple TV+ y Media Res después de «The Morning Show,» ganadora de los premios Emmy, SAG y Critics Choice, ahora en su segunda temporada. Extrapolations también se estrenará junto con una creciente oferta de series de antología para los narradores más creativos del mundo en Apple TV+, incluidos los premios BAFTA, Independent Spirit Award y «Little America» nominada al NAACP Image Award; así como “Roar” de las creadoras Liz Flahive y Carly Mensch, y las productoras ejecutivas Nicole Kidman y Bruna Papandrea; y la antología recientemente anunciada «The Crowded Room» de Akiva Goldsman y protagonizada por Tom Holland.
Apple TV+ está disponible para ver en todas tus pantallas favoritas. Después de su lanzamiento el 1 de noviembre de 2019, Apple TV+ se convirtió en el primer servicio de streaming totalmente original en lanzarse en todo el mundo, y ha estrenado más éxitos originales y recibido más reconocimientos de premios más rápido que cualquier otro servicio de streaming desde su debut. Hasta la fecha, las películas, documentales y series de Apple Original han recibido 154 premios y 523 nominaciones a los premios.
Apple TV+ está disponible en la app de Apple TV en más de 100 países y para más de mil millones de pantallas, incluyendo iPhone, iPad, Apple TV, iPod touch, Mac, algunas smart TV de Samsung, LG, Sony y VIZIO, Amazone Fire TV, Roku, Chromecast con Google TV, Android TV, consolas Playstation y Xbox, y en tv.apple.com, por $4.99 al mes después un periodo de prueba gratuito de 7 días. Por un tiempo limitado, los usuarios que adquieran un nuevo iPhone, iPad, Apple TV, Mac o iPod touch podrán disfrutar de tres meses gratis de Apple TV+.
Y llegamos al final. ¿Será el final de la serie en general? ¿O será como la última vez, que el buen Ted y compañía descansarán un rato para luego regresar? El desenlace de este episodio nos sugiere un futuro brillante tanto para él como para Alice y Beard y Rebecca y todo el mundo, por lo que no me fastidiaría ver una quinta temporada. Pero a la vez, si este llegara a ser el final del show (ahora sí de verdad), tampoco me molestaría. La cuarta temporada de Ted Lasso no ha sido la mejor de todas, pero especialmente con este desenlace, al menos ha logrado justificar su propia existencia; y, de paso (y para variar), hacer llorar a su público.
El episodio, pues, termina por resolver todos los enredos y conflictos antes presentados, sin dejar a nadie mal parado –no, ni siquiera a la maldita de Zelda. Como era de esperarse, esta última se revela como la que le estuvo comprando las acciones de Richmond a todo el mundo, pero felizmente, tanto Rebecca como Leslie tenían un as bajo la manga. Ted logra conectar mejor con su hijo al revelarle la verdad de cómo murió su abuelo. Y hablando de muerte, todo el mundo tiene que lidiar con el fallecimiento de Mae del episodio pasado, lo cual, curiosamente, trae consigo buenas consecuencias tanto para el club (y el conflicto con Zelda) como para los tres fieles accionistas y asiduos clientes del pub, quienes se convierten en sus nuevos dueños.
¿Y qué hay de Roy y Keeley? Luego de pasar por algunos momentos (quizás no tan) tensos, se dan cuenta de que están listos para ser padres, con el primero pidiendo una nueva junta de los Diamond Dogs para que sus amigos lo ayuden con sus inseguridades. Y luego de tantos cambios y sorpresas, Rebecca por fin decide casarse, dándose cuenta de que no le tiene miedo al matrimonio o al compromiso; solo al haber estado antes con la persona incorrecta. ¿Se siente todo esto súper conveniente y fresa? Pues sí. Pero a la vez funciona como para cerrarlo absolutamente todo y dejar al espectador en lágrimas, esto último, cortesía de una narración en off particularmente emotiva por parte de Mae.
Ha sido un deleite, pues, tener a Ted Lasso de vuelta en nuestras pantallas. No ha sido una temporada perfecta, pero entre sus nuevos (y memorables) personajes femeninos y arcos interesantemente maduros para los personajes clásicos, me terminó por convencer. Y bueno, ayuda el que literalmente hayan dejado lo mejor para el final. Veremos si llega una quinta temporada; pase lo que pase, al menos podemos decir que ha sido una buena racha de cuatro temporadas.
El noveno episodio de la cuarta temporada de Ted Lasso es de emociones agridulces y novedades impactantes. Después de todo, ya estamos llegando al final, por lo que tiene sentido que la serie, por fin, comience a desenredar algunos nudos, a poner a sus protagonistas en situaciones difíciles, pero también a obligarlos a triunfar, aunque sea por un ratito. En esos sentidos, el episodio funciona muy bien a nivel emocional, permitiéndole al espectador sentir la euforia de la victoria, pero también las consecuencias (quizás no tan positivas) de algunas decisiones o eventos.
Esta vez, tenemos al equipo femenino de Richmond viajando a Bristol para un partido decisivo: si no gana, no será promocionado a la liga. Lamentablemente, luego de desmayarse en un partido previo, Keeley no puede viajar; resulta, pues, que está embarazada, noticia que la tiene muy tensa, y que tiene miedo de contarle a Roy. Por otro lado, Gemma está empecinada en volver a las canchas; Beard se ha puesto pelo (Dios mío…); y la gran Mae Green (Annette Badland), dueña del pub al que van todos los personajes, es invitada por Ted para acompañarlos en el bus hasta Bristol. Después de todo, necesitan todo el apoyo posible para ganar.
Acá incluyo spoilers, así que tiene sentido decir que sí, efectivamente, las chicas ganan el partido, y debido a varias razones. Primero porque la arquera Quinn (Jude Mack) por fin se anima a usar guantes; porque Gemma entra un rato a la cancha para meter un gol, y finalmente, porque por fin le dan la oportunidad a la calientabancas de Shannon (Shannon Hayes) de jugar en el partido, lo cual resulta en un gol más. Pero como no todo puede ser felicidad, a la par nos enteramos de quién ha estado comprando las acciones de Richmond: nada más y nada menos que Zelda (Tracey Ullman), lo cual, valgan verdades, no es del todo chocante, pero seguro tendrá repercusiones en el episodio final. Pero lo peor es que, al final del partido, vemos que Mae ha caído, y aunque no escuchamos lo que Rebecca le dice a Ted, podemos asumir que la fanática más antigua de Richmond ha fallecido.
Habrá que esperar a la próxima semana a ver qué sucede. Pero con un solo episodio más de historia, creo que esta cuarta temporada de Ted Lasso tendrá que hacer bastante para concluir de forma satisfactoria (un algo agridulce). A menos, claro, que una quinta temporada sea anunciada inmediatamente…
Más que los otros episodios de esta temporada, el octavo se concentra en el drama, dejando la comedia un poco de lado para permitirles crecer a sus personajes. Y cuando hablo de los personajes, me refiero a los secundarios, ya que fuera de un excelente discurso para las chicas, Ted (Jason Sudeikis) no aparece mucho acá –y Beard (Brendan Hunt) tampoco (aunque vamos viendo cómo va lidiando con su crisis de la mediana edad, primero con los ojos azules el episodio pasado, y al parecer, ahora injertándose pelo). Es así que terminamos con el episodio más largo de la temporada hasta ahora, que aprovecha al máximo su duración para avanzar con la historia.
Para este crítico, la trama principal es la de Alice (Tanya Reynolds) y Gemma (Abbie Hern). La segunda sufre una lesión en un partido a la vez que le ofrecen un trabajo fuera del mundo del fútbol, lo cual la hace dudar sobre su futuro en Richmond. Y la primera se dedica el episodio entero a lidiar con esto, finalmente dándose cuenta del valor que tiene su jugadora no solo para ella sino también para el resto del equipo. Mientras tanto, Roy Kent (Brett Goldstein) se rehúsa a ir a su homenaje, y cuando es obligado por Keeley (Juno Temple), se ve involucrado en una serie de situaciones absurdas que, finalmente, le permiten darse cuenta de que sí valdría la pena darle una nueva oportunidad a una relación con la chica.
Fuera de aquellas tramas, tenemos a Leslie (Jeremy Swift) investigando un repentino misterio: resulta que un montón de gente ha estado vendiendo sus acciones en Richmond, lo cual parece ser parte de una conspiración contra el equipo. Y aunque vemos a otros personajes como Rebecca (Hannah Waddingham) o el resto de jugadoras del equipo, el episodio termina concentrándose en estas dos tramas principales y la secundaria… para bien. Porque, fuera de un par de gags que no funcionan y momentos caricaturescos que van en contra del tono más bien serio de esta semana (como cuando Roy rompe el sunroof de su carro y de alguna forma logra que Keeley salga por ahí), el octavo episodio de esta temporada de Ted Lasso logra atar varios nudos, completar ciertas subtramas y hacer crecer a sus personajes. No me reí mucho, pero sentí bastante; no hay muchas quejas.