destacado
CRÍTICA – Euphoria (Temporada 2, Episodio 7)
Publicado
hace 5 añosel
La expectativa, en la previa, era impresionante para el episodio de esta semana que ha sido titulado «The Theatre and its Double» («El teatro y su doble»), cuya referencia clara es la obra que ha montado Lexi. El papel que se impuso a sí misma como la observadora le ha valido como inspiración para escribir y dirigir la producción teatral que, valgan verdades, está demasiada bien producida como para ser una obra escolar que asumimos que no tiene una gran presupuesto.
Omitiendo esa pequeña incongruencia, que por un lado se comprende porque una de las intenciones era demostrar que Lexi es una chica prodigio de la dirección, debo confesar que he estado al borde de aplaudirle a mi pantalla. El episodio merece todos los elogios que estoy seguro que está por recibir. Sensacional por donde se le vea, complejo y especialmente cuidado en los detalles, es una maravilla en tiempos actuales en los que hay muy poco en la televisión que llegue a sorprender al público. O sea, digamos que series buenas sí hay, pero que sorprendan, casi ninguna y Euphoria es una de las pocas.

Ahora bien, casi todo lo que sucede en este episodio está dentro de la obra, salvo por la parte de Fez de la que hablaremos más adelante. Para todas las demás subtramas, es muy complicado narrar el capítulo en orden cronológico porque la propuesta plantea que la realidad se entrelace con la ficción de Lexi, cambiando constantemente escenas de la vida real de los personajes con el argumento dentro de la obra, incluso revelándonos hechos pasados que habían pasado desapercibidos por lo que repasaré algunos de los sucesos, empezando por los que más me impresionaron.
Desde luego que el cierre de la obra es lo que más impacta y lo que tendrá mayores consecuencias hacia el final de temporada de la próxima semana. Frente a un teatro en el que estaban todos los personajes que se ven reflejados en su obra, Lexi ha decidido ridiculizar al macho alfa escribiendo y montando un guión que aplica aquella frase de Richard Bulwer que reza que «la pluma es más poderosa que la espada». Con la pista de «Holding Out For A Hero» de fondo (sí, la misma de la escena de la Hada Madrina de Shrek 2), Ethan, que ha estado genial en cada papel dentro de la obra que le toca interpretar, ha encarnado a Jake, el símil de Nate, y le ha pegado donde más le duele: en su hombría. La escena es una parodia de un entrenamiento del equipo de futbol americano en el que deslizan, de manera elocuente, la homosexualidad de sus integrantes. Es una secuencia tan potente por sí misma que ha provocado los elogios de Maddy y la indignación del propio Nate, quien descarga su ira contra Cassie, dando por terminada la relación. El último plano nos deja un rostro enfurecido de ella en primer plano, viendo al interior del teatro por una pequeña ventana.
En efecto, Cassie es la única que se ha mostrado completamente incómoda durante toda la puesta en escena. La obra no la deja bien parada ya que en los actos en los que Lexi es protagonista recurre constantemente a idealizar la imagen de Cassie como hermana mayor, primero envidiando el desarrollo biológico que le permitió a la mayor de las Howard ser deseada por sus atributos físicos tras atravesar la pubertad. Luego, escenificando la amistad de varios años que tuvo hasta hace poco con Maddy y la posterior traición. Por cierto, de esta última se me hizo muy interesante verla nuevamente tocando intensamente la puerta como en el primer episodio, esta vez cuando Cassie corre a encerrarse en el baño tras descubrirse su relación con Nate.

La obra tiene sus momentos más emotivos en los actos de la propia Lexi. Realiza una revisión nostálgica de los años en los que sus padres aún vivían juntos y de la amistad que tenía con Rue, pero también una introspección a sus deseos, sus miedos e inseguridades y la simpatía que tiene por Fez. Ella misma nos ha dado pistas suficientes para, por ejemplo, saber que le gustaba desde hace mucho, pues en algún momento pasado, Fez y Rue le juegan una broma y el primero comenta que Lexi tiene un parecido a Bob Ross, lo que encaja con el disfraz que ella usó para Halloween en la primera temporada. Por otro lado, también está en modo girlboss por detrás de la obra, mostrándose enérgica ante el mínimo error técnico de su equipo. Quienes han seguido mis reseñas semana a semana, sabrán que ella es mi personaje favorito y estaba deseando que le dedicaran un episodio como los han tenido los demás personajes recurrentes. Hasta ahora no se había dado, pero este capítulo es la mejor manera de redimir la estancia en segundo plano que había tenido hasta el momento.
Todo el episodio gana volumen con las reacciones del público que está enfrente y que actúa tal cual actuaría cualquier espectador de la serie. Por ejemplo, Rue hace gestos de satisfacción cuando se ve en sus momentos de sobriedad, Maddy traga saliva cuando ve el inicio de su amistad con Cassie y la madre de las Howard es la más emocionada con la representación y celebra todos los gags de la obra.

Lexi igualmente ve su obra entre telones y constantemente voltea a ver el sitio vacío que estaba reservado para Fez, de quien no tenemos mucha información más que el hecho de que se encuentra listo para ir a ver la obra, aunque Custer se encuentra en su casa y la tensión entre ambos crece, ante la vista de Faye y Ashtray. Suponemos lo peor, pero esperamos que pueda llegar a ver aunque sea el final de la obra.
A falta de un solo episodio en esta temporada, no logro comprender a quienes sostienen que la segunda temporada de Euphoria está en nivel muy inferior a la primera. Respetando los gustos y preferencias, quizá es que les cuesta seguir la intrincada ilación de los hechos que Sam Levinson ha propuesto, porque a nivel de producción y de argumento, la serie es ridículamente superior que cualquier otra que tengamos en estos momentos.
Estudié Economía en la Udep, pero mi película favorita no es Wall Street ni mi serie favorita es Billions. En realidad no tengo ninguna favorita, por eso dedico todo el tiempo posible a ver la mayor cantidad de series y películas que pueda, y porque me gusta. Escribo también en estrimin.pe.
Te podría gustar
Apple TV+
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 10 (FINAL)
Publicado
hace 3 semanasel
7 octubre, 2026
****½ sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Y llegamos al final. ¿Será el final de la serie en general? ¿O será como la última vez, que el buen Ted y compañía descansarán un rato para luego regresar? El desenlace de este episodio nos sugiere un futuro brillante tanto para él como para Alice y Beard y Rebecca y todo el mundo, por lo que no me fastidiaría ver una quinta temporada. Pero a la vez, si este llegara a ser el final del show (ahora sí de verdad), tampoco me molestaría. La cuarta temporada de Ted Lasso no ha sido la mejor de todas, pero especialmente con este desenlace, al menos ha logrado justificar su propia existencia; y, de paso (y para variar), hacer llorar a su público.
El episodio, pues, termina por resolver todos los enredos y conflictos antes presentados, sin dejar a nadie mal parado –no, ni siquiera a la maldita de Zelda. Como era de esperarse, esta última se revela como la que le estuvo comprando las acciones de Richmond a todo el mundo, pero felizmente, tanto Rebecca como Leslie tenían un as bajo la manga. Ted logra conectar mejor con su hijo al revelarle la verdad de cómo murió su abuelo. Y hablando de muerte, todo el mundo tiene que lidiar con el fallecimiento de Mae del episodio pasado, lo cual, curiosamente, trae consigo buenas consecuencias tanto para el club (y el conflicto con Zelda) como para los tres fieles accionistas y asiduos clientes del pub, quienes se convierten en sus nuevos dueños.

¿Y qué hay de Roy y Keeley? Luego de pasar por algunos momentos (quizás no tan) tensos, se dan cuenta de que están listos para ser padres, con el primero pidiendo una nueva junta de los Diamond Dogs para que sus amigos lo ayuden con sus inseguridades. Y luego de tantos cambios y sorpresas, Rebecca por fin decide casarse, dándose cuenta de que no le tiene miedo al matrimonio o al compromiso; solo al haber estado antes con la persona incorrecta. ¿Se siente todo esto súper conveniente y fresa? Pues sí. Pero a la vez funciona como para cerrarlo absolutamente todo y dejar al espectador en lágrimas, esto último, cortesía de una narración en off particularmente emotiva por parte de Mae.
Ha sido un deleite, pues, tener a Ted Lasso de vuelta en nuestras pantallas. No ha sido una temporada perfecta, pero entre sus nuevos (y memorables) personajes femeninos y arcos interesantemente maduros para los personajes clásicos, me terminó por convencer. Y bueno, ayuda el que literalmente hayan dejado lo mejor para el final. Veremos si llega una quinta temporada; pase lo que pase, al menos podemos decir que ha sido una buena racha de cuatro temporadas.
Apple TV+
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 9
Publicado
hace 4 semanasel
30 septiembre, 2026
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
El noveno episodio de la cuarta temporada de Ted Lasso es de emociones agridulces y novedades impactantes. Después de todo, ya estamos llegando al final, por lo que tiene sentido que la serie, por fin, comience a desenredar algunos nudos, a poner a sus protagonistas en situaciones difíciles, pero también a obligarlos a triunfar, aunque sea por un ratito. En esos sentidos, el episodio funciona muy bien a nivel emocional, permitiéndole al espectador sentir la euforia de la victoria, pero también las consecuencias (quizás no tan positivas) de algunas decisiones o eventos.
Esta vez, tenemos al equipo femenino de Richmond viajando a Bristol para un partido decisivo: si no gana, no será promocionado a la liga. Lamentablemente, luego de desmayarse en un partido previo, Keeley no puede viajar; resulta, pues, que está embarazada, noticia que la tiene muy tensa, y que tiene miedo de contarle a Roy. Por otro lado, Gemma está empecinada en volver a las canchas; Beard se ha puesto pelo (Dios mío…); y la gran Mae Green (Annette Badland), dueña del pub al que van todos los personajes, es invitada por Ted para acompañarlos en el bus hasta Bristol. Después de todo, necesitan todo el apoyo posible para ganar.

Acá incluyo spoilers, así que tiene sentido decir que sí, efectivamente, las chicas ganan el partido, y debido a varias razones. Primero porque la arquera Quinn (Jude Mack) por fin se anima a usar guantes; porque Gemma entra un rato a la cancha para meter un gol, y finalmente, porque por fin le dan la oportunidad a la calientabancas de Shannon (Shannon Hayes) de jugar en el partido, lo cual resulta en un gol más. Pero como no todo puede ser felicidad, a la par nos enteramos de quién ha estado comprando las acciones de Richmond: nada más y nada menos que Zelda (Tracey Ullman), lo cual, valgan verdades, no es del todo chocante, pero seguro tendrá repercusiones en el episodio final. Pero lo peor es que, al final del partido, vemos que Mae ha caído, y aunque no escuchamos lo que Rebecca le dice a Ted, podemos asumir que la fanática más antigua de Richmond ha fallecido.
Habrá que esperar a la próxima semana a ver qué sucede. Pero con un solo episodio más de historia, creo que esta cuarta temporada de Ted Lasso tendrá que hacer bastante para concluir de forma satisfactoria (un algo agridulce). A menos, claro, que una quinta temporada sea anunciada inmediatamente…
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Más que los otros episodios de esta temporada, el octavo se concentra en el drama, dejando la comedia un poco de lado para permitirles crecer a sus personajes. Y cuando hablo de los personajes, me refiero a los secundarios, ya que fuera de un excelente discurso para las chicas, Ted (Jason Sudeikis) no aparece mucho acá –y Beard (Brendan Hunt) tampoco (aunque vamos viendo cómo va lidiando con su crisis de la mediana edad, primero con los ojos azules el episodio pasado, y al parecer, ahora injertándose pelo). Es así que terminamos con el episodio más largo de la temporada hasta ahora, que aprovecha al máximo su duración para avanzar con la historia.

Para este crítico, la trama principal es la de Alice (Tanya Reynolds) y Gemma (Abbie Hern). La segunda sufre una lesión en un partido a la vez que le ofrecen un trabajo fuera del mundo del fútbol, lo cual la hace dudar sobre su futuro en Richmond. Y la primera se dedica el episodio entero a lidiar con esto, finalmente dándose cuenta del valor que tiene su jugadora no solo para ella sino también para el resto del equipo. Mientras tanto, Roy Kent (Brett Goldstein) se rehúsa a ir a su homenaje, y cuando es obligado por Keeley (Juno Temple), se ve involucrado en una serie de situaciones absurdas que, finalmente, le permiten darse cuenta de que sí valdría la pena darle una nueva oportunidad a una relación con la chica.
Fuera de aquellas tramas, tenemos a Leslie (Jeremy Swift) investigando un repentino misterio: resulta que un montón de gente ha estado vendiendo sus acciones en Richmond, lo cual parece ser parte de una conspiración contra el equipo. Y aunque vemos a otros personajes como Rebecca (Hannah Waddingham) o el resto de jugadoras del equipo, el episodio termina concentrándose en estas dos tramas principales y la secundaria… para bien. Porque, fuera de un par de gags que no funcionan y momentos caricaturescos que van en contra del tono más bien serio de esta semana (como cuando Roy rompe el sunroof de su carro y de alguna forma logra que Keeley salga por ahí), el octavo episodio de esta temporada de Ted Lasso logra atar varios nudos, completar ciertas subtramas y hacer crecer a sus personajes. No me reí mucho, pero sentí bastante; no hay muchas quejas.
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 10 (FINAL)
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 9
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 8
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 7
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 6
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 10 (FINAL)
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 9
CRÍTICA: Astérix y Obélix: el combate de los jefes (miniserie)
CRÍTICA: The Last of Us – Temporada 2, Episodio 7 (FINAL)
CRÍTICA: The Last of Us – Temporada 2, Episodio 6
CRÍTICA: Andor – Temporada 2, Episodios 10, 11 y 12 (FINAL)
