****½ sobre *****
*CUIDADO QUE HAY SPOILERS*
Dirigida por el mismísimo Neil Druckmann (creador de los juegos), el sexto episodio de la segunda temporada de “The Last of Us” nos lleva al pasado, desarrollándose a través de una serie de flashbacks que ayudan a explicar mejor los pormenores de la relación entre Ellie (Bella Ramsey) y Joel (Pedro Pascal). Es así que comienza mostrándonos los cumpleaños dieciséis, diecisiete y diecinueve de Ellie, en los que vemos a Joel tratando de celebrar junto con ella de diversas formas: llevándole una torta y regalándole una guitarra que arregló; llevándola a ver una estatua de dinosaurio y luego a un museo, en donde juntos se suben a una cápsula espacial real; y bueno, encontrándola en su cuarto besándose con una chica, fumando marihuana y con un brazo recién tatuado. Pero finalmente, también la lleva a su primera patrulla, en donde se ven obligados a lidiar con una terrible situación que involucra al esposo de Gail (Catherine O’Hara), Eugene (el gran Joe “Joey Pants” Pantoliano).

Puede que hayamos regresado al pasado, pero lo mejor de este episodio es que nos permite entender mejor todo lo que ha estado pasando en la temporada. Estos flashbacks enriquecen la forma en que percibimos la relación casi de padre e hija de Joel y Ellie, haciendo que en nuestras mentes vinculemos los momentos importantes de los cumpleaños de Ellie a, por ejemplo, cuando ella encontró una guitarra en una habitación abandonada unos episodios atrás. Además, deja bien en claro la forma en que la chica ha estado lidiando con la adolescencia, pasando de celebrar feliz con Joel —casi como si fuesen una familia regular—, a estar resentida con él por lo sobreprotector que podía ser, y por el poco espacio que ella consideraba que le daba.
Pero lo más interesante viene con el último flashback, el cual nos permite ver la perspectiva de Joel de un evento previo de la temporada: el baile de año nuevo. Vemos como trató de defender a Ellie (y a Dina, interpretada por Isabela Merced) de un ataque homofóbico luego de tener una conversación interesante con la esposa de su hermano, pero más importante, vemos como Ellie sí conversó con él al encontrarlo con la guitarra en el frontis de la casa. Es ahí donde Joel finalmente le confiesa lo que pasó con los Fireflies, y que ella se da cuenta de lo egoísta que fue —no porque sea una terrible persona necesariamente, si no más bien porque la ama. Sí, acá Joel le dice a Ellie que la ama, y aunque ella sigue resentida, por lo menos vemos que sí quiere perdonarlo. Esto nos permite considerar todo lo que sucede después de otra perspectiva —tanto así, que quizás podría haber sido mejor que este episodio de “The Last of Us” haya salido al inicio de la temporada. No obstante, igual se trata de lo mejor que nos ha dado el show hasta ahora.