****½ sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Y llegamos al final. Luego de cinco episodios llenos de controversias, momentos emotivos, y escenas que no llegaron a convencer a todo el mundo, “Obi-Wan Kenobi” concluye de manera explosiva y francamente satisfactoria. No, no todos los episodios fueron igual de buenos. Y quizás muchos esperaban más del apartado visual y tecnológico. Pero sí creo que el balance general de “Obi-Wan Kenobi” es positivo, y mucho se puede deber a este último episodio, el cual casi me hace llorar de la emoción. Valió la pena hacer este viaje junto al bueno de Obi, simplemente para llegar a este increíble final.
De hecho, hasta me animaría a decir que Deborah Chow y su equipo se guardaron bastantes cosas para el episodio 6. Después de todo, tenemos cameos por parte del Emperador Palpatine (Ian McDiarmid, con un look extremadamente fiel a su aspecto en la trilogía original de “Star Wars”), el fantasmita de Qui-Gon Jinn (Liam Neeson), Hayden Christensen debajo del caso destruido de Vader, su voz mezclada con la de James Earl Jones (¡!), y hasta una Tía Beru Whitesun (Bonnie Piesse) aguerrida y proactiva. Tiene sentido, considerando que vive en medio de un desierto lleno de peligros. Lo mejor de todos estos easter eggs y referencias a la saga en general (incluyendo líneas como “Haré lo que tenga que hacer” o, como no podía ser de otra manera, “Hello there”), es que no se sienten gratuitas, si no más bien como parte de la narrativa, siendo incluidas de manera orgánica y entretenida.

Pero felizmente este episodio no es puro fanservice. La serie, felizmente, ha concluido con un buen cierre de todas sus líneas narrativas, desde el enfrentamiento final entre Vader y Obi (espectacular, aunque la locación donde se lleva a cabo sea algo aburrida), hasta la cuasi-redención de Reva (Moses Ingram), y por supuesto, la despedida de Obi y Leia en Alderaan. Esto último podría generar algunas incomodidades para ciertos fanáticos (sí es raro que Leia no mencione su familiaridad con Obi-Wan en “Una nueva esperanza”, o que le mande un mensaje tan formal en holograma), pero no creo que sea un defecto demasiado grave. En general, creo que “Obi-Wan Kenobi” ha hecho un buen trabajo llenando un vacío entre los Episodios 3 y 4 de la saga, concluyendo de manera emocionante y emotiva.
¿Habrá una segunda temporada? Todavía no confirman nada, pero considerando el final, no me opondría a que la saquen. De hecho, estaría interesante ver a Obi entrenando con el fantasmita de Qui-Gon, haciéndose más fuerte con la Fuerza. ¡Ya saben, Lucasfilm!