Episodio 1
**** sobre *****
Mucho se ha escrito y grabado sobre “She-Hulk”, la nueva serie de Marvel Studios —en buena parte por hombres que, aparentemente, no pueden soportar que salga un nuevo show protagonizado y creado por mujeres. Según ellos, se trata del peor programa de streaming jamás inventado —lo cual, claramente, es una exageración. No estoy diciendo que “She-Hulk” sea una obra maestra, pero tampoco puedo negar que la pasé bien con el primer episodio —la serie ha comenzado, al menos, como una experiencia influenciada por sit-coms y series de abogados, que además cuenta con todos los elementos que uno esperaría de una nueva producción de Marvel.

Ciertamente ayuda que “She-Hulk” tenga como protagonista a Jennifer Walters, interpretada por Tatiana Maslany, una de las mejores actrices de su generación (si no me creen, miren “Orphan Black”, por favor). Y ayuda también que este primer episodio vaya directo al grano, presentándonos una historia de origen bastante rápida para She-Hulk, en donde la vemos involucrándose en un accidente con su primo Bruce Banner (el siempre genial Mark Ruffalo), quien la “infecta” con su sangre. Lo que sigue es un montaje donde vemos a Jen acostumbrándose a sus poderes, interactuando con su primo, y finalmente… bueno, esta semana no incluiré spoilers, pero vale la pena mencionar que el final de este primer episodio me dejó con ganas de más.
Es así, pues, que el primer episodio de “She-Hulk” se siente como algo hecho para fanáticos —hay muchísimas referencias a otras películas y personajes de Marvel—, pero que puede ser disfrutado por básicamente cualquiera. Me gustó la perspectiva de Jen hacia el enojo y las distintas dificultades a las que las mujeres se tienen que enfrentar todos los días —y que le permiten acostumbrarse más fácilmente a sus nuevos poderes. Y me gustaron los momentos en los que rompió la cuarta pared. Ah, ¿y qué hay de los efectos visuales? Pues son BUENOS —especialmente para estándares de TV y streaming (Hulk luce increíble como siempre, y fuera de un par de planos específicos, She-Hulk no se queda atrás). “She-Hulk”, pues, parece ser una serie ligera, divertida y muy bien actuada, que tiene el potencial de entregarnos una perspectiva distinta de lo que sucede en el mundo Marvel. ¡Habrá que seguir viendo!