destacado
CRÍTICA: Agatha en todas partes – Episodio 4
Publicado
hace 2 añosel
***½ sobre *****
*CUIDADO QUE HAY SPOILERS*
El cuarto episodio de “Agatha en todas partes” está mejor que el tercero —pero no por mucho. Eso se debe a que maneja más o menos la misma estructura que el anterior: nuestro grupo de brujas se encuentra con una nueva prueba dentro de una casa, y tienen que encontrar la manera de superarla. La mayor diferencia esta semana, sin embargo, es que la Sra Hart (Debra Jo Rupp) está muerta, y luego de realizar un encantamiento de invocación, es “reemplazada” por Rio Vidal (Aubrey Plaza), quien sigue teniendo intenciones misteriosas en cuanto a Agatha y lo que quiere cumplir en el Camino de las Brujas. Bueno, eventualmente dejan de ser tan misteriosas —aparentemente, quiere matar.
Ahora, si la estructura es tan parecida, ¿por qué es que disfruté más de este episodio? Pues porque encontraron una forma más interesante de darle una prueba a las brujas. Resulta que Ali Ahn (Alice Wu-Gulliver) siempre tuvo mala suerte porque le habían impuesto una maldición (la cual eventualmente vemos tiene la forma de un demonio, ¡guau!), y ahora que llegan a la casa, la comparte con las demás brujas. Esto resulta en un encantamiento que las protege temporalmente (ejecutado por la Jennifer Kale de Sasheer Zamata), pero más importante, en una secuencia musical que las termina salvando. En pocas palabras, las brujas (y el Adolescente de Joe Locke) se tienen que convertir, aunque sea temporalmente, en una banda de rock para sobrevivir la prueba.

¿Divertido, no? Al menos para este crítico sí, pero estoy seguro que no le hará gracia a todo el mundo. En todo caso, y regresando al Adolescente, en este episodio se siguen dando más pistas sobre su potencial identidad, y claro, la historia termina con él un poco, digamos, afectado luego de los eventos de la semana, lo cual seguramente traerá consigo consecuencias en unos días. Dentro de todo, el cuarto episodio de “Agatha en todas partes” no está mal; combina magia con música con acción y un pequeño demonio para entretenernos (y bueno, siempre da gusto ver a Aubrey Plaza haciendo lo suyo). Pero necesito que la serie cambie de estructura para la próxima semana; de lo contrario, podría terminar sintiéndose bastante repetitiva.
Cofundador y editor en NoEsEnSerie.com. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP, y miembro de la APRECI—Asociación de Prensa Cinematográfica. Integra el staff de la revista MasGamers, las webs de Nintendo Pe y Fans de Zelda Perú, el portal web Cinencuentro, y el portal de cine peruano FotografiaCalato.com. Adicionalmente, es YouTuber para el canal Aprieta Start, y formó parte del staff de prensa del 18 Festival de Cine de Lima. También trabaja como fotógrafo para Star Wars Fan Club Perú. Desde enero del 2012 publica críticas y comentarios de cine en el blog Proyectando Ideas (el cual forma parte de la Asociación de Blogs de Cine). Crítico oficial de RottenTomatoes.com. Cinéfilo y seriómano empedernido.
Te podría gustar
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
El segundo episodio de la cuarta temporada de Ted Lasso mantiene la misma calidad y tono que la anterior, aunque ahí, por fin, retornamos a algunas de las interacciones y locaciones clásicas de historias previas. Ted ya está en Londres –aunque su familia recién llegará después–; vive en un cuarto arriba de su pub favorito en Richmond, y ha llegado para entrenar al (nuevo) equipo de fútbol femenino de segunda división de AFC Richmond, con la ayuda de una nueva asistente (Tanya Reynolds) de mal genio, poco sentido del humor y que, encima, acaba de renunciar frente a Rebecca.
Pero como no podía ser de otra forma, buena parte del episodio está dedicada a Ted haciendo todo lo posible por convencer a dicha asistente de quedarse. Y es aquí donde el episodio se siente como algo sacado de cualquiera de las tres temporadas anteriores: tenemos a un Ted usando su genio y buena onda para comenzar nuevas relaciones; tenemos a un Coach Beard (Brendan Hunt), con aspecto de vagabundo, obsesionándose con el retorno de su mejor amigo; y tenemos a un Roy Kent (Brett Goldstein) ayudando a Keely (Juno Temple) a remodelar los cambiadores de visitantes para que los usen el nuevo equipo de chicas.

El resultado es un episodio entretenido, ocasionalmente gracioso y, más importante, que parece entender muy bien tanto a los personajes clásicos como a los nuevos. En el equipo, por ejemplo, se nos va introduciendo a jugadoras que seguramente cobrarán más importancia en episodios venideros, como la arquera que se niega a usar guantes, o a las mellizas que se paran peleando todo el tiempo. Y aunque la subtrama de Rebecca, en la que intenta averiguar qué tipo de feminista es, se siente algo previsible, estoy seguro de que será mejor desarrollada en el futuro cercano. En todo caso, no duden de que Ted Lasso ha vuelto; este segundo episodio es la mayor prueba de ello.
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Ted Lasso está de vuelta. Luego de lo que fue una tercera temporada cumplidora pero ligeramente inferior a sus predecesoras (y con un episodio final de efectos visuales cuestionables), el entrenador de fútbol (o soccer) norteamericano favorito de todos ha regresado y, esta vez, quiere que entrene un equipo de fútbol de mujeres. Es por eso que, luego de vivir en Kansas City un par de años junto a su hijo Henry (Grant Feely), Ted (Jason Sudeikis) recibe la visita de Rebecca (Hannah Waddingham), Keeley (Juno Temple) y Leslie (Jeremy Swift), quienes tratan de convencerlo de regresar a Londres.
Pero para Ted, tomar aquella decisión no será fácil. Después de todo, puede que su trabajo actual no lo apasione (es el administrador junior de un supermercado), pero al menos está cerca de su hijo, su madre y su exesposa. Pero es precisamente a lo largo de este primer episodio de la nueva temporada que Ted se va dando cuenta de que, quizás, sí sería buena idea regresar. No solo porque estaría haciendo lo que de verdad le gustaría hacer, sino también porque podría haber una manera de hacerlo sin separarse de su familia. Y porque, al final del día, él es un entrenador; nació para hacer eso, y no tiene sentido que se dedique a otra cosa.

Este episodio, pues, hace un buen trabajo recordándonos por qué nos enamoramos de Ted Lasso hace ya varios años. El humor se mantiene, al igual que el tono ligero e inocentón, y el reparto (casi) entero retorna para interpretar a sus respectivos personajes como si el tiempo no hubiese pasado. Interesante, además, que le den por lo menos un episodio entero a Ted para finalmente tomar la decisión de regresar a Londres; le da más peso a sus motivaciones, así como a su familia como parte importante de su vida. Puede que este no sea el inicio más gracioso o enérgico de la temporada, pero ciertamente me dejó con ganas de ver más. ¡Da gusto tener a Ted y compañía de vuelta!
Amazon Prime Video
CRÍTICA: Spider-Noir, Temporada 1 (Prime Video)
Publicado
hace 2 mesesel
18 junio, 2026
Si lo que esperan de Spider-Noir es un remedo de lo que Nic Cage hizo en Spider-man: un nuevo universo, no lo encontrarán acá. Más bien, lo que dicho ídolo de masas (lo siento, es uno de mis actores favoritos) hace acá junto al showrunner Oren Uziel es utilizar a dicha versión del personaje como punto de partida para desarrollar una historia que homenajea al cine clásico de detectives de los años treinta, manejando una estética en blanco y negro (esa la versión que decidí ver, pero también hay una alternativa en True Colour) muy bien realizada, y funcionando como una narrativa contenida, ambiciosa y entretenida. La pasé muy bien con Spider-Noir, y no solo gracias al maestro de Nic Cage.
Spider-Noir se lleva a cabo en una interpretación alterna de la Nueva York de la Gran Depresión, quince años después de la Primera Guerra Mundial. En dicho contexto, conocemos a Ben Reilly (Cage), veterano de dicha guerra, ahora convertido en detective privado junto a su secretaria, la astuta Janet Ruiz (Karen Rodríguez). Pero Ben también solía ser La Araña, superhéroe de poderes magníficos (básicamente los mismos que los del clásico Spider-man) que ahora se ha retirado. Esto último le ha permitido al mafioso Silvermane (Brendan Gleeson) tomar el control de la ciudad, lo cual frustra al alcalde Morris (Michael Kostroff), quien está haciendo campaña para la reelección.

Es por esto último que Ben termina investigando a Silvermane, lo que lo lleva a involucrarse con Cat Hardy (Li Jun Li), una cantante y pianista que trabaja en el club de dicho mafioso, y es básicamente su prisionera. Además, ella mantiene una relación secreta con Flint Marko (Jack Huston), alias Sandman, un tipo cuyos superpoderes de arena poco a poco se están saliendo de control. Es así que Ben se empecina en ayudar a Cat y de alguna forma traerse abajo el imperio criminal de Silvermane, a la vez enfrentándose tanto a Sandman como a Megawatt (Andrew Lewis Caldwell), un criminal con poderes eléctricos. Felizmente, nuestro protagonista cuenta con la ayuda de Robbie Robertson (Lamorne Morris, de New Girl), un periodista valiente, siempre en busca de una historia interesante para contar.
Para disfrutar de Spider-Noir, no es necesario saber nada del personaje original de los cómics, o de la ya mencionada película animada de Spider-man. En términos generales, esta (¿primera?) temporada de la serie funciona muy bien como una historia independiente, que tiene sentido en el contexto de una versión alternativa de la Nueva York de los años treinta. La historia de trasfondo de Ben es explicada de forma eficiente a través de ocasionales flashbacks, y los villanos (Silvermane, Sandman, Megawatt) son presentados a través de sus relaciones con otros personajes o su rol en el conflicto central. Es decir, no se sienten como fanservice gratuito, ni como referencias a otras historias.
La construcción, además, del mundo en el que viven estos personajes es impecable. A pesar de haber sido grabada en Los Ángeles, Nueva York es presentada de forma creíble y visualmente atractiva, con todos los elementos antiguos que uno esperaría: carros, tiendas de productos anticuados, y hasta un tren que pasa por encima de las calles.Tanto el diseño de producción como el vestuario hacen un excelente trabajo sumergiendo al espectador en este contexto, presentando al mismo Ben, por ejemplo, como un detective de medio pelo con trajes un poco desgastados, que sin embargo luce más impresionante una vez que se pone la máscara de La Araña.

Lo cual me lleva a escribir, por supuesto, sobre Nicolas Cage. El excéntrico actor interpreta a Ben como alguien que, al parecer, va perdiendo la sanidad –o al menos la paciencia– gradualmente a lo largo de los ocho episodios de la temporada. Comienza el show como alguien tranquilo, y ya para el último episodio utiliza todos los recursos actores típicos de Cage: gritos, expresiones faciales curiosas, interpretaciones atípicas de sus diálogos y más. Lo bueno es que Cage nunca convierte a Ben en una caricatura, sino más bien en un tipo que todavía carga con la culpa de la muerte de su esposa, Ruby (Amanda Schull), y que, hasta cierto punto, preferiría ya no tener poderes para convertirse en un hombre normal.
Por su parte, el gran Brendan Gleeson brilla como Silvermane. Lo que muy fácilmente podría haberse convertido en un villano más del montón, exagerado y teatral, más bien es interpretado por el artista irlandés como un tipo inteligente y perspicaz, cuya relativa calma genera nerviosismo, convirtiéndolo en alguien sorprendentemente intimidante. Por otro lado, Li Jun Li interpreta a Cat Hardy como una mujer en busca de autonomía; que por años ha sido controlada por Silvermane, quien decide dónde vive, qué ropa usa, cómo se comporta y qué canta, y que ahora desea su libertad. Lamorne Morris está muy bien como Robbie, inyectándole mucho carisma, al igual que Karen Rodríguez como la fiel y divertida Janet Ruiz. Y tanto Jack Huston (como el sufrido Flint Marko) como Andrew Lewis Caldwell (como un Megawatt algo desesperante pero de voz muy de los treinta) demuestran ser antagonistas interesantes.

Fuera del trabajo de diseño de producción y maquillaje, Spider-Noir hace uso de efectos visuales muy ocasionalmente, básicamente para expandir digitalmente esta versión de la ciudad de Nueva York. No considero que la serie sea de acción, necesariamente, por lo que solo en algunos episodios vemos al protagonista columpiarse por entre los edificios, generalmente a través de un doble digital medianamente convincente. El resto del tiempo se mete en peleas bastante intensas, donde tanto el doble de Cage como el mismísimo actor convencen, interpretando a Ben como alguien un poco fuera de forma, pero igual poderoso. Eso sí, tengan en cuenta que Spider-Noir cuenta con algunos momentos de violencia fuerte (y hasta con una escena de pesadilla con arañas que perturbará a más de un espectador), por lo que no recomiendo que se la enseñen a los fanáticos más pequeños de Spider-man.
Difícil que la primera serie protagonizada por Nicolas Cage (quien siempre ha preferido los largometrajes) fuese a decepcionarme, pero igual estoy muy contento de que Spider-Noir haya terminado siendo tan buena. Lo que tenemos acá es una serie relativamente breve (de ocho episodios de cuarenta y pico minutos cada uno) que se deleita en hacer referencia al cine clásico noir de los cuarenta, con una excelente dirección de fotografía en blanco y negro que aprovecha las sombras fuertes, los planos de split-diopter (me encantan) y el diálogo algo anticuado para diferenciarse de otros proyectos basados en cómics. Súmenle a eso un genial Nicolas Cage, y Spider-Noir se convierte rápidamente en una experiencia memorable y de desenlace satisfactorio. ¡Ojalá se animen a sacar una segunda temporada!
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 2
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 1
CRÍTICA: Spider-Noir, Temporada 1 (Prime Video)
CRÍTICA: Astérix y Obélix: el combate de los jefes (miniserie)
CRÍTICA: Ted (Temporada 2)
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 1
CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 2
CRÍTICA: Astérix y Obélix: el combate de los jefes (miniserie)
CRÍTICA: The Last of Us – Temporada 2, Episodio 7 (FINAL)
CRÍTICA: The Last of Us – Temporada 2, Episodio 6
CRÍTICA: Andor – Temporada 2, Episodios 10, 11 y 12 (FINAL)
