Llegó el tercer episodio titulado «Las calles de Mos Espa». En este,tras enterarnos que la ciudad está repartida en tres zonas, dominadas cada una por una etnia distinta, exploramos Mos Espa de noche en una incursión de Bobba Fett y Fennec Shand a la zona obrera. Aquí la historia aprovecha para introducirnos una nueva clase de personajes, los cyborgs. Todo esto me ha parecido, por lo menos, curioso. Yo había mencionado, en mi comentario de los dos primeros capítulos, que sentía que esta serie era como el rescate de la parte más western de la saga. Sin embargo, ahora hemos pasado casi al género de la mafia y hemos rozado, por primera vez en la franquicia si no me equivoco, el subgénero del cyberpunk. Todo, en menos de diez minutos iniciales. De todas formas, no creo que haya estado fuera de lugar, simplemente lo sentí extraño.
Por otro lado, mantenemos los flashbacks de Boba y su convivencia con los Tusken. Aunque esta vez ha sido un tiempo corto de ocupación dentro del capítulo, creo que nos han mostrado hechos relevantes que justificarían la sed de venganza que podría acarrear Boba Fett contra el sindicato Pyke, tras negociar fallidamente el pago de impuestos a favor de los Tusken, por la masacre perpetrada contra la tribu, que según él mismo, debería ser la dueña del Mar de dunas. Definitivamente, aquí acabamos de presenciar uno de los grandes hechos que moldearán el carácter del personaje, tanto de lo que ya vimos como de lo que está por venir.

De vuelta en la trama presente, tenemos mucha más acción. Primero con Black Krrstan, el dark wookie, colándose dentro de la habitación de Boba para asesinarlo, luego con los mellizos Hutt pidiendo disculpas al propio Boba, con ofrenda incluida, por enviar al wookie a matarlo, además de alertarlo de las oscuras intenciones del alcalde de entregarle el territorio al sindicato Pyke y, finalmente, con la visita de Boba y sus aliados al alcalde, de quien se descubre que está trabajando con el sindicato Pyke, efectivamente. En el medio nos han regalado una persecución de los cyborgs (ahora trabajan para Boba) al mayordomo del alcalde que también la he sentido rara, como si estuviera viendo alguna serie o película distinta a Star Wars. Vuelvo a repetir, no estuvo mal, solo me pareció extraña.
Así es como, tras tres episodios, ya tenemos, prácticamente, definido el panorama. Boba Fett deberá enfrentarse al alcalde y al sindicato Pyke, con quien tiene viejas cuentas por saldar, para finalmente proclamarse con el título de daimyo, que en teoría le pertenece, pero que, en la práctica, aún debe encontrar la forma de sustentarlo, en especial si desea gobernar de una manera tan poco convencional como la que se ha propuesto, sabiendo que sus predecesores Jabba the Hutt y Bill Fortuna no fueron ejemplos de decencia política. Los bandos aún se están formando, pero parece claro que Boba contará en su equipo con todos los aliados que ya tenía más Black Krrstan, a quien libera tras la salida de los mellizos Hutt.
Son bastantes cambios en la narrativa los que se han modificado en este capítulo. Al ya mencionado salto de género, que podría apostar incluso a convertirse en un drama político, se suma que, por lo menos en lo personal, sí he tenido una mayor conexión emocional con Boba Fett en esta ocasión, tanto en la trama del pasado como en la actual. En la del pasado, con la tragedia que le quita el lazo más cercano que tenía en ese momento con los Tusken, y en el presente, con la química que genera con el Rancor ofrendado por los Hutt, de lo que espero ver más en los próximos capítulos. Me agradó también que se haya incluido uno que otro momento de humor, casi inexistente hasta este entonces, sin que afecte el ritmo ni el tono.

Creo que la mayoría de cosas que dije sobre los dos primeros episodios de The Book of Boba Fett han quedado bastante desactualizadas en el tercer capítulo. Algo extraño si tenemos en cuenta que este último no tiene más de 30 minutos de contenido neto. Pero sí, ese tiempo fue suficiente para cambiar, aún no logro decidirme si para bien o para mal, la narrativa, el tono y el ritmo que venía ofreciendo esta nueva serie hasta el momento. Creo que me reservaré esta decisión hasta la siguiente semana.