Opinión
CRÍTICA – Euphoria (Temporada 2, Episodio 6)
Publicado
hace 5 añosel
El antepenúltimo episodio de la serie, titulado «A Thousand Little Trees of Blood», nos introduce a la vida de Rue al volver a casa tras la odisea que atravesó la semana pasada. El síndrome de abstinencia está haciendo estragos en ella, pero ya no opone resistencia a la ayuda de su madre. Un inicio interesante del capítulo ya que también nos muestra la reconciliación, por iniciativa de ella, con su consejero Ali, justo antes de mandar la placa de entrada con la tipografía de la serie.
Tras ello, ocurre la reaparición de Ali en casa de Rue donde tendrán una cena que comentaremos luego ya que se vuelve sobre ello hasta los minutos finales. Por otro lado, la trama de Nate ha sido la que ha avanzado en mayor medida, aunque inicialmente solo lo vemos conversar con su madre, Marsha, sobre la nueva vida que vivirán sin Cal. Es interesante el diálogo que han tenido, pues Marsha no parece alarmarse por las conductas que ha tenido su hijo en el pasado, como las lesiones por estrangulamiento que sufrió Maddy, ni tampoco por las que tiene en el presente, cuando celebra que ahora esté con la (ex) mejor amiga de su ex-pareja.

La trama más descuidada, no solo del episodio, sino de toda la temporada ha sido la de Kat, a quien vemos intentando terminar su relación con Ethan, aunque no tiene el valor de decir directamente que ya no quiere estar con él. La relación termina, pero es porque el chico se da cuenta que está perdiendo el tiempo buscando que su pareja sea sincera. Es todo lo que tenemos de esta historia, lo cual lamento bastante ya que, a pesar que evidentemente esta parte del programa tiene menos glamour que las demás, era una buena oportunidad para ilustrar conflictos más cotidianos de una adolescente.
Lo más jugoso del capítulo iba a estar, por supuesto, en las consecuencias del conflicto declarado entre Maddy y Cassie, aunque no hemos tenido interacción directa entre ella, sino más una especie de «guerra fría». Cassie está completamente inestable y cree que ni su madre ni Lexi entienden lo que ella quiere explicar. Es cierto que a su madre le falta un poco de tacto para tratar la situación, pero, dentro de lo poco explorado que está ese personaje, su conducta parece ser compatible con lo que le hemos conocido hasta ahora. Una conversación mucho más filosa ocurre entre las hermanas, con Lexi cuestionándole que es incomprensible que se haya enamorado de Nate cuando él siempre habló mal de ella. También se hace presente el conflicto que pueden tener por la conocida rivalidad entre sus actuales parejas.
Hablando de ello, esta semana se ha cumplido el deseo de los espectadores de tener un poco más de «Fexi», pues Fez y Lexi han compartido escenas en las que pasan el tiempo juntos, platican sobre temas triviales e incluso han visto «Stand by Me» juntos. Tocará descubrir que tanto Lexi adoptará del estilo de vida de Fez, pues ella siempre ha conservado la imagen de «niña bien» y ahora la vemos fumando marihuana junto a él, una faceta que hasta el momento no la teníamos asimilada. Aun así, da la impresión que todo acabará muy mal, pues la policía está tras los pasos de Fez y Ash, por lo que no sorprendería que su arco termine trágicamente.

Por el otro lado del conflicto está Maddy, quien tiene bastantes planes de venganza aunque ha resultado siendo la gran perdedora del episodio. En una conversación telefónica, Maddy le dice a Kat que deseaba matar literalmente a Cassie, pero sabemos que no lo haría en serio. Para Nate, menciona que tiene otros planes que, desde luego, están relacionados al vídeo de Cal. Aunque el lazo con Cassie está roto, hemos tenido un recurso narrativo interesante que llevará a Maddy a comprender un poco mejor el comportamiento de su (ex) amiga. Lo que vemos es una conversación entre ella y la mujer que la contrata como niñera, quien le cuenta que ella cometió el mismo error de meterse con el novio de su amiga. La mujer viene a tomar el papel de una Cassie adulta, pues explica los mismos argumentos que tiene la mayor de las Howard para tomar las decisiones que ha tomado. Pareciera ser que esto tranquiliza un poco a Maddy, pero aún tiene cuentas pendientes con Nate. Pasamos en ese momento a un muy buen montaje en paralelo entre la ex-pareja, mostrando las armas que tiene cada uno. Por un lado, Nate ha conseguido el revólver de su padre y, por otro, Maddy tiene el disco con el video de Cal y Jules.
Todo desemboca en la escena de mayor tensión que ha tenido toda la serie probablemente, pues Nate logra entrar a la habitación de Maddy y amenazarla con la pistola para que le entregue el disco. Son escenas muy fuertes que producirán un trauma de por vida en Maddy. Nate consigue lo que busca y tras ello, va a buscar a Jules para entregarle el disco, quizá la acción más desconcertante de un antagonista al que todo le ha salido a la perfección. Incluso luego le escribe a Cassie, con quien no ha querido conversar en varios días, y le dice que empaque para que se vaya a vivir con él. Lógicamente, Cassie obedece sin reparos, pues su obsesión enfermiza es mucho mayor que su orgullo.
Para el cierre volvemos a la trama de Rue, de quien apreciamos una intención sincera de sanarse y enmendar los errores y recuperar sus relaciones cercanas, aunque ahora el deseo de ir a rehabilitación dependa de factores externos, ya que su madre no consigue un lugar donde pueda llevarla como nos dejan saber en la última parte.

Solo nos restan dos episodios para el final y el aroma a tragedia ronda por todas las subtramas. La sensación de que todo acabará muy mal para los personajes que mejores intenciones tienen es muy palpable. Quizá Sam Levinson ablande su corazón, pero la realidad es que a veces «los malos también ganan», por lo que en favor del realismo de la serie, no esperemos un «vivieron felices para siempre».
Estudié Economía en la Udep, pero mi película favorita no es Wall Street ni mi serie favorita es Billions. En realidad no tengo ninguna favorita, por eso dedico todo el tiempo posible a ver la mayor cantidad de series y películas que pueda, y porque me gusta. Escribo también en estrimin.pe.
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**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Más que los otros episodios de esta temporada, el octavo se concentra en el drama, dejando la comedia un poco de lado para permitirles crecer a sus personajes. Y cuando hablo de los personajes, me refiero a los secundarios, ya que fuera de un excelente discurso para las chicas, Ted (Jason Sudeikis) no aparece mucho acá –y Beard (Brendan Hunt) tampoco (aunque vamos viendo cómo va lidiando con su crisis de la mediana edad, primero con los ojos azules el episodio pasado, y al parecer, ahora injertándose pelo). Es así que terminamos con el episodio más largo de la temporada hasta ahora, que aprovecha al máximo su duración para avanzar con la historia.

Para este crítico, la trama principal es la de Alice (Tanya Reynolds) y Gemma (Abbie Hern). La segunda sufre una lesión en un partido a la vez que le ofrecen un trabajo fuera del mundo del fútbol, lo cual la hace dudar sobre su futuro en Richmond. Y la primera se dedica el episodio entero a lidiar con esto, finalmente dándose cuenta del valor que tiene su jugadora no solo para ella sino también para el resto del equipo. Mientras tanto, Roy Kent (Brett Goldstein) se rehúsa a ir a su homenaje, y cuando es obligado por Keeley (Juno Temple), se ve involucrado en una serie de situaciones absurdas que, finalmente, le permiten darse cuenta de que sí valdría la pena darle una nueva oportunidad a una relación con la chica.
Fuera de aquellas tramas, tenemos a Leslie (Jeremy Swift) investigando un repentino misterio: resulta que un montón de gente ha estado vendiendo sus acciones en Richmond, lo cual parece ser parte de una conspiración contra el equipo. Y aunque vemos a otros personajes como Rebecca (Hannah Waddingham) o el resto de jugadoras del equipo, el episodio termina concentrándose en estas dos tramas principales y la secundaria… para bien. Porque, fuera de un par de gags que no funcionan y momentos caricaturescos que van en contra del tono más bien serio de esta semana (como cuando Roy rompe el sunroof de su carro y de alguna forma logra que Keeley salga por ahí), el octavo episodio de esta temporada de Ted Lasso logra atar varios nudos, completar ciertas subtramas y hacer crecer a sus personajes. No me reí mucho, pero sentí bastante; no hay muchas quejas.
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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 7
Publicado
hace 1 semanael
16 septiembre, 2026
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
Interesante cómo este séptimo episodio de la cuarta temporada de Ted Lasso lidia con los eventos de la semana pasada. Primero, tenemos a una Alice (Tanya Reynolds) decidiendo decirle sí a todo para tratar de convertirse en una mejor entrenadora (y quizás mejor persona). Luego a un Ted (Jason Sudeikis) intentando crearse un perfil en una app de citas, pero sin saber cómo describirse en tres palabras. A un Roy (Brett Goldstein) finalmente dándose cuenta de que le gusta la Dra. Beaumont (Laura Haddock), pero que sí enamorado de Keeley (Juno Temple). A una Rebecca (Hannah Waddingham) y un Leslie (Jeremy Swift) tratando de lidiar con el abogado inescrupuloso de Dani Rojas (a quien no vemos, lamentablemente) con la ayuda de Zelda (Tracey Ullman). Y finalmente, a las chicas del equipo, cada una con sus diferentes problemas (carros malogrados, subidas de precio de alquiler, exesposos irresponsables, y más).

Si suena a que es bastante, pues sí que lo es. Pero a diferencia de episodios previos, este hace un mejor trabajo balanceando todas estas historias, haciendo que la mayoría gire en torno al concepto de Creer tan presente en temporadas previas (el letrero está de vuelta, solo que ahora en la nueva oficina de Ted), y a la forma en que decidimos resolver nuestros problemas. Esto concluye de forma algo angustiosa cuando vemos a Ted finalmente animándose a invitar a salir a la chica que conoció en el teatro (luego de borrar la app de citas), para enterarse de que está saliendo con alguien. A veces, igual vale la pena ser valiente y animarse a hacer algo, por más que los resultados no sean los que uno esperaba.
Este séptimo episodio, pues, termina convenciendo gracias a cómo se concentra en sus personajes más importantes, dejando un poco al fútbol de lado para mostrarnos cómo ciertas decisiones pueden ayudar a que crezcan. En particular, me gustó la conversación final entre Beaumont y Roy, donde este finalmente se da cuenta de lo que siente por Keeley, disculpándose, hasta cierto punto, con su cuasi nueva novia por ser parte de un experimento. El final, sin embargo, es lo más emotivo que nos entrega el episodio; da gusto ver a Ted ser algo más aparte de su versión feliz y inspiradora, especialmente luego de haber recibido tantos consejos de parte de una Keeley noble y amable. Mezclando lo cursi con lo verosímil, este séptimo episodio de la nueva temporada de Ted Lasso convence y nos deja con la esperanza de ver más novedades la próxima semana.
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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 6
Publicado
hace 2 semanasel
10 septiembre, 2026
**** sobre *****
*ALERTA DE SPOILERS*
El episodio de Año Nuevo de esta temporada de Ted Lasso representa una mejora en comparación con lo que vimos la semana pasada. Sí, siguen habiendo demasiados personajes con demasiadas subtramas, pero al concentrarse en un tema en particular –la diferencia entre lo bueno y lo perfecto– y en las relaciones y romances de los protagonistas, el episodio logra sentirse más como una experiencia cohesiva y coherente, siempre manteniendo su tono ligero y divertido. ¿Es perfecto? Por supuesto que no, pero sí ayuda a desarrollar a personajes como Alice o el mismísimo Ted, dejándonos con ganas de ver lo que sucederá la próxima semana.

Para empezar, tenemos a Rebecca y a Keeley en la fiesta de presentación del vodka de Jamie Tart; ¡sí, Phil Dunster está de vuelta! Y verlo interactuar con Roy, quien llega al mismo lugar, resulta todo un deleite, como se deben imaginar. Una pena que este último se hiera la rodilla y termine en el hospital, donde Keeley finalmente conoce a la chica con la que ha estado saliendo en citas: su doctora. Por otro lado, las chicas de Richmond van a la fiesta de Zelda en un yate, donde se codean con los ricos y famosos, y donde Beard parece (pero finalmente no) conocer a un nuevo interés amoroso. Y por supuesto, tenemos a Ted, quien pasa Año Nuevo en el pub con su hijo y su ex.
Todo el punto del episodio está en mostrar cómo los personajes deben seguir adelante. Alice debe superar sus inseguridades y darse cuenta de que el equipo no la odia. Ted debe animarse a invitar a salir a la chica que conoció en el teatro la semana pasada, aceptando que ya no está con su hija. Rebecca debe aceptar que, por más que la nueva relación no sea perfecta, es muy buena y eso es suficiente. Y Keeley debe aceptar que Roy está con alguien más… aunque quizás eso sí podría variar. El sexto episodio de la Temporada 4 de Ted Lasso se enfoca menos en el fútbol y más en sus personajes, y por ende, termina siendo de lo más emotivo que nos ha entregado el show este año.
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