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*ALERTA DE SPOILERS*
Luego de los eventos de los primeros dos episodios, mucho podía pasar en esta tercera entrega de la serie de “Obi-Wan Kenobi”. Pero lo que ciertamente no me esperaba, era que se le dé tanta importancia al personaje de Darth Vader, tan rápido. De hecho, esta tercera parte comienza con Obi-Wan (Ewan McGregor) tratando, nuevamente, de comunicarse con Qui-Gon Jinn (¡ya quiero que aparezca de una vez!), mientras que también vemos a Vader (Hayden Christensen) saliendo de su tanque bacta en su castillo en Mustafar (sí, el mismo que vimos en “Rogue One”). ¿Qué más podríamos pedir los fans?
Pues resulta que mucho más. Vader termina yendo al planeta en el que Obi aterriza con la joven Princesa Leia, llegando a un pueblo donde comienza a masacrar a varios de sus habitantes. Sí, le rompe el cuello a un chico. Sí, arrastra con la fuerza a una mujer, y levanta a un hombre. Vader es tratado como un villano de película de terror, lo cual debería ser suficiente para ponerle los pelos de punta a cualquier fan. No obstante, su pequeña hija logra escapar con la ayuda de Tala (Indira Varma), quien pertenece a un grupo de rebeldes que ayuda a diferentes seres a escapar de las garras del imperio por toda la galaxia. No es la Alianza Rebelde, precisamente, pero sí un grupo de gente que simplemente quiere hacer el bien.

Todo esto culmina, como seguramente se pueden imaginar, en un duelo entre Obi-Wan y Vader… y es aquí donde comienzan realmente mis opiniones mixtas. Por un lado, es realmente emotivo ver a este par de personajes enfrentándose otra vez, casi resistiéndose a hacerle verdadero daño el uno al otro. Obi-Wan está oxidado, miedoso, mientras que Vader, sediento de venganza, termina por arrastrar a su viejo maestro por el fuego, quemando buena parte de su brazo. Pero por otro lado, no me encantó la manera en que la escena está dirigida, abusando de las cámaras en mano y planos cercanos; y la coreografía, aunque cumplidora, ciertamente pudo ser más vistosa. Y ni me hablen del final del duelo…
En pocas palabras: la aparición de Vader en la serie de “Obi-Wan Kenobi” ha sido bastante impactante, por más de que, si uno la piensa bien, cree toda suerte de contradicciones en la continuidad de la saga (espero que logren explicar esto bien). Vivien Lyra Blair hace un mejor trabajo como Leia acá, me parece, que en los dos primeros episodios (nuevamente, fans; ¡no se metan con los niños actores!), y McGregor está increíble como siempre (ah, ¿y notaron que Zach Braff le otorga su voz a un alien? ¡Por qué no!). No obstante, creo que le faltaron un par de cosas al episodio para que haga click de verdad. Eso sí, ahora que hemos dejado a Obi inconsciente luego de su encuentro con Vader, sería buen momento para tener algunos flashbacks con el Anakin Skywalker de Hayden Christensen. ¿No? ¿NO?