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CRÍTICA – Obi-Wan Kenobi (Episodio 4)

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*** sobre *****

*SPOILERS*

Mucho se ha criticado a la serie de “Obi-Wan Kenobi”, especialmente en relación a algunas de sus deficiencias narrativas, de personaje, e incluso de presupuesto. Si bien es cierto que muchos de estos comentarios vienen de fanáticos tóxicos, racistas y agresivos —en serio, ¡DEJEN DE ATACAR A LOS ACTORES Y ACTRICES DE STAR WARS!—, y que muchas de las críticas a los episodios anteriores se sentían más bien exageradas, debo admitir que la Parte IV es la primera que me ha dejado algo… decepcionado. No es que el cuarto episodio de “Obi-Wan Kenobi” sea terrible, pero ciertamente se siente inferior a lo que vino antes.

Desde un inicio, este episodio —el más corto hasta ahora— se siente apresurado, como si la directora Deborah Chow y su equipo estuviesen apurados por sacar a Obi-Wan de aprietos. ¿Recuerdan las quemaduras que sufrió en el episodio anterior por culpa de Darth Vader? Pues resulta que solo necesitaba estar 5 minutos en un Tanque Bacta para recuperarse. ¿Recuerdan que la Princesa Leia fue capturada por la Inquisidora Reva? Pues para el final de este breve episodio, será rescatada sin mayores problemas por Kenobi. ¿Y recuerdan el Fortress Inquisitorious, supuestamente uno de los lugares más peligros e impenetrables de la galaxia? Pues resulta que entre Obi y Tala (Indira Varma), logran entrar como quien pasar por la sala de su casa.

Y ese es el mayor problema que tengo con este episodio de “Obi-Wan Kenobi”: todo resulta muy fácil. Me encanta que Obi esté recuperando su conexión a la fuerza y la confianza en sí mismo (si alguien necesitaba un potente arco de personaje, era él), pero eso no quiere decir que necesitábamos un episodio en donde se recupere de sus heridas y rescate a la pequeña Leia en menos de treinta minutos. Hasta Tala la pasa bien, noqueando a un oficial Imperial en medio de una sala no tan vacía en la fortaleza, o bajándose a un Stormtrooper, aparentemente, de un cachetadón (¡!). Y hasta la manera en que logran escapar del lugar no es más que un deus ex machina: ¡Wade (Q.E.P.D.) y otra de las amigas de Tala al rescate!

Obviamente no todo es malo, y en general, siendo una serie de Star Wars enfocada en Kenobi, igual no la pasé del todo mal. Ver una sala llena de Jedis muertos fue apropiadamente impactante; la manera en que Kenobi mató a un par de Troopers en medio de la oscuridad fue visualmente espectacular, y la última escena con Vader, en la que ahorca con la Fuerza a Reva, y donde ella confíenla que le puso un rastreador al droide de Leia, es oro puro. Hasta me gustó la aparición de O’Shea Jackson Jr. como uno de los aliados de Tala. Pero fuera de eso, este cuarto episodio de “Obi-Wan Kenobi” se sintió meramente (es más, con las justas) cumplidor, como si Chow y compañía estuviesen apuradas por llegar al final de la historia. ¡Ojalá valga la pena!

Cofundador y editor en NoEsEnSerie.com. Bachiller en Comunicación Audiovisual por la PUCP, y miembro de la APRECI—Asociación de Prensa Cinematográfica. Integra el staff de la revista MasGamers, las webs de Nintendo Pe y Fans de Zelda Perú, el portal web Cinencuentro, y el portal de cine peruano FotografiaCalato.com. Adicionalmente, es YouTuber para el canal Aprieta Start, y formó parte del staff de prensa del 18 Festival de Cine de Lima. También trabaja como fotógrafo para Star Wars Fan Club Perú. Desde enero del 2012 publica críticas y comentarios de cine en el blog Proyectando Ideas (el cual forma parte de la Asociación de Blogs de Cine). Crítico oficial de RottenTomatoes.com. Cinéfilo y seriómano empedernido.

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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 5

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***½ sobre *****

*ALERTA DE SPOILERS*

Si hay algo que se puede decir de la nueva temporada de Ted Lasso hasta el momento, es que es consistente. Es consistente en lo divertida que es, en lo ligero de su tono y en cómo va desarrollando los conflictos y problemas tanto de los personajes clásicos como de los nuevos. No obstante, no puedo evitar sentir que, con este quinto episodio, algunas decisiones de guion se sienten algo repentinas. Personajes toman decisiones apresuradas sin mayor motivación y llevan a cabo giros narrativos que merecían haber sido construidos con un poco más de cuidado.

En esta ocasión, nos enfocamos en Ted (Jason Sudeikis) lidiando con el enojo de su coentrenadora Alice (Tanya Reynolds), quien no está haciendo un muy buen trabajo motivando al equipo. Esto es particularmente urgente considerando que están a punto de tener un partido importante contra Chelsea. Por otro lado, Rebecca no reacciona de la mejor manera al enterarse de que su novio y la pequeña hija de este han decidido mudarse a Londres. Keeley (Juno Temple) queda un poco decepcionada al ver la cantidad de fanáticos que llegan al estadio para ver el partido, y se ve afectada cuando Roy (Brett Goldstein) le revela que ha tenido varias citas con una misma chica. Y el entrenador Beard (Brendan Hunt) queda en shock luego de ver la obra de teatro de su ex Jane junto a Ted.

Como se pueden dar cuenta, el episodio trata de manejar varias líneas narrativas, todas bastante importantes, lo cual resulta en una sensación algo caótica para el espectador. Evidentemente, queda claro que lo más importante es todo lo vinculado a Ted y Alice, lo cual culmina de forma sorprendente (esto, me imagino, traerá consigo interesantes consecuencias en los siguientes episodios). Pero el resto de las historias luchan por mantener relevancia a lo largo del episodio, lo cual hace que, nuevamente, ciertas decisiones se sientan demasiado repentinas o hasta ilógicas. El quinto episodio de esta cuarta temporada no está mal, pero sí me gustaría que los episodios que quedan hagan un mejor trabajo balanceando todas las líneas narrativas que la serie está intentando desarrollar.

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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 4

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**** sobre *****

*ALERTA DE SPOILERS*

¿Qué es el trabajo en equipo? ¿Y qué pasa cuando un equipo comienza a dividirse en grupitos, todos peleándose entre todos? Eso es lo que vamos viendo a través de este cuarto episodio de la nueva temporada de Ted Lasso, que además representa el regreso triunfal de Trent Crimm (James Lance), quien al parecer ahora cuenta con podcast propio. En todo caso, lo importante acá es que el equipo femenino de AFC Richmond se ha partido en tres grupos: las delanteras, las defensas y las mediocampistas, y tanto Ted como sus dos entrenadores tienen que encontrar la manera de que se amisten y se conviertan en un solo equipo, capaz de trabajar en conjunto.

A la par, tenemos a una Keeley diciéndole a Roy que, para asegurarse de que de verdad quiera estar con ella, debe tener diez citas de verdad con otras mujeres. Lo cual sale tan bien como se deben estar imaginando (especialmente una vez que Roy se daña la rodilla, la cual le ha estado fastidiando por años). Y además, tenemos la llegada de Zelda Southport (Tracy Ullman), una mujer poderosa que se convierte en una suerte de modelo a seguir para Keeley, pero que lamentablemente no termina de convencer a Rebecca. Este es un episodio de trifulcas y problemas, pues, muchos de los cuales culminan en un pub quiz que, para alegría de todos, acaba por unir al grupo (por más que se terminen metiendo en toda una pelea de pub).


El cuarto episodio de esta temporada de Ted Lasso continúa con el desarrollo del nuevo equipo femenino, así como la presentación de nuevos problemas para nuestros personajes favoritos. Todo el tema entre Roy y Keeley es un poco previsible pero igual entretenido, pero acá lo verdaderamente interesante está en el desarrollo de las jugadoras de Richmond, especialmente de Gemma (quien rápidamente se ha convertido en una figura popular entre sus compañeras). Ted Lasso, incluso más que en los tres episodios previos, se siente ahora como lo que fue hace años, por más que se esté enfocando en todo un nuevo equipo. ¡Que siga así!

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CRÍTICA: Ted Lasso – Temporada 4, Episodio 3

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**** sobre *****

*ALERTA DE SPOILERS*

Y seguimos con la cuarta temporada de Ted Lasso. Este tercer episodio es el primero que no se siente como una introducción o prólogo, centrándose ya más en los problemas del equipo femenino de Richmond. Luego de una desastrosa conferencia de prensa, Keeley y Rebecca se quedan sin auspiciador principal. La primera, además, se entera de que los uniformes no llegarán a tiempo por culpa de la empresa de envíos. Y Ted, Beard y la nueva entrenadora se quedan sin dos jugadoras, por lo que deciden realizar pruebas abiertas, por si es que se terminan encontrando con alguna joven promesa o diamante en bruto.

Y resulta que sí. Una nueva jugadora (interpretada por Fay Marsaye, a quien recordarán de la gran serie de Andor) con mucho talento se integra en su equipo… al igual que otra que, quizás, no prometa tanto. Pero igual les sigue faltando una delantera, por lo que deciden llamar a Gemma, una vieja amiga de la nueva entrenadora, que lamentablemente ahora está estudiando derecho. Pero como suele pasar en esta serie, eventualmente Ted la convence de jugar, con esta admitiendo que tendrá que jugar como parte del equipo y seguir estudiando en la universidad. Por su parte, Rebecca está tan ocupada que deja plantado continuamente a su novio, situación a la que este reacciona con sorprendente calma.

Es así, pues, que el episodio logra combinar con eficiencia lo personal con lo profesional; es decir, todo lo vinculado a la vida familiar y amorosa de los personajes (hasta parece que Keeley y Roy podrían volver a tener lo antes… quizás), pero también todo lo relacionado al nuevo equipo y sus problemas. Resulta adorable, por ejemplo, ver llegar a la sobrina de Roy para darles uniformes a las chicas del equipo, o ver a Ted convencer de forma emotiva a Gemma de jugar. Hasta ahora no hay nada extraordinario en estos nuevos episodios de Ted Lasso, pero a la vez, están logrando mantener un buen nivel de emotividad, humor ligero y una que otra sorpresa. A ver que continúan así, o mejor aún, si nos logran entregar algo todavía más sobresaliente.

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