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*ALERTA DE SPOILERS*
Por más de que el sétimo episodio de “She-Hulk” termine con una revelación que, en teoría, debería llevaros a un octavo episodio con más peligro y acción, la experiencia en general de esta semana no podría ser más ligera. Sí, el show sigue demostrando que se trata de una de las producciones más light que haya hecho Marvel hasta ahora (lo cual es decir bastante), pero a la vez, debo admitir que la pasé realmente bien con el episodio. La comedia me funcionó más que la de la semana pasada; disfruté del regreso de Emil Blonsky (Tim Roth, todavía vacilándose), y por supuesto, me gustó el ya mencionado final.
Evidentemente, mucho de lo que sucede en “She-Hulk” no debe tomarse demasiado en serio (salvo la conspiración que aparentemente hay en contra de nuestra protagonista). Uno de los atacantes de Jen (Tatiana Maslany) de un episodio previo está de vuelta, aparentemente reformado. El Blonsky de Roth no podría ser más distinto al personaje que vimos años atrás en “El increíble Hulk”, junto a Edward Norton. Y el foco del episodio está, principalmente, en el perdón y en la expresión de sentimientos, mientras vemos a Jen abriéndose en el nuevo fundo de bienestar de Blonsky. Los nuevos personajes secundarios, además, no podrían ser más disparatados; tenemos desde un puercoespín humanoide, hasta un hombre mitad-toro, y por qué no, un villano español que quiere que los dejen de confundir con un Matador.

Todos estos ingredientes resultan en un episodio bastante gracioso, en donde Blonsky, aparentemente, continua demostrando que se ha reformado de verdad, y que está interesado en ayudar a otros villanos superpoderosos que quieran mejorar como personas. Sin embargo, no puedo dejar de mencionar el final: la revelación de que Josh (Trevor Salter) era un espía es previsible pero funciona, y debería ser suficiente como para animar a los espectadores a ver el episodio de la próxima semana. Además, a estas alturas del partido ya ni sorprende que Daredevil siga sin aparecer. El personaje aparecerá cuando tenga que hacerlo, y estoy seguro de que cuando lo haga, pocos fanáticos quedarán decepcionados.