***½ sobre *****
*CUIDADO QUE HAY LIGEROS SPOILERS*
“Día”, el cuarto episodio de “The Acolyte”, está mejor que lo que vimos la semana pasada… pero no por mucho. No porque Headland y su equipo no tengan buenas ideas, si no más bien porque parecen tener miedo de desarrollar algunas de esas ideas. Consideren, si no, a Kelnacca, el Jedi Wookiee, y uno de los personajes con más potencial de la serie. ¿Emocionante ver a un Wookiee en acción con un sable de luz, no? Pues no. Acá es asesinado —asumimos, además, por el maestro de Mae (Amañadla Stenberg), a quien vemos por fin acá enfrentándose a nuestros héroes, un grupo de Jedi liderados por el Maestro Sol (Lee Lung-jae) y acompañados por Oshi (Steberg otra vez).
O bueno, asumimos que se enfrentarán. Porque “Día” concluye con un cliffhanger súper frustrante, cortando a negro justo cuando los Jedi están a punto de pelear con el proto-sith. Se trata, de hecho, de la perfecta representación de este cuarto episodio; ideas excelentes que no son explotadas, o que no terminan de cuajar. Solo espero que la próxima semana sí lleguemos a ver dicha confrontación, de lo contrario, muchos fanáticos quedarán increíblemente decepcionados. Y aunque todo lo anterior puede sonar algo superficial, es sintomático de los problemas narrativos más amplios de “The Acolyte” —por más de que, fuera de eso, “Día” sea un episodio totalmente servicial. Entretenido, de buen ritmo, pero incompleto.

De hecho, me encantó ver más escenas en el interior del Templo Jedi en Coruscant, con varios Jedi en actividad. Y disfruté de cierta escena entre Osha y Jecki Lon (Dafne Keen), que deja muy en claro el tipo de amistad que tienen. Y una vez que nuestros protagonistas llegan al planeta donde vive (y muere) Kelnacca, el show nos presenta una buena escena que ayuda a transmitir uno de los temas principales que postula: el punto de vista que los Jedi de la Alta República tienen hacia la muerte. Y hasta nos introduce al mejor personaje de “The Acolyte” hasta ahora: Bazil, el rastreador (lo máximo). Nuevamente: hay buenas ideas y temas y momentos y todos los actores hacen un buen trabajo. Pero considerando lo cortito que es “Día”, y su conclusión tan repentina y apresurada, no puedo evitar sentirme algo decepcionado. Solo espero que “The Acolyte” por fin agarre viada la próxima semana (y de paso revele cuál es la verdadera naturaleza del Qimir de Manny Jacinto).