Previo al estreno del octavo y último episodio de The Afterparty (El día después), el único que no había sido adelantado a la crítica especializada, fue anunciada la renovación de la serie de Apple TV+ para una segunda temporada. El reparto, salvo Tiffany Haddish que hace el papel de la detective Danner, no ha sido confirmado por lo que creo que se inclinarán por una serie de antología, similar a lo que tendremos con la segunda temporada de la serie de HBO, The White Lotus.
Esta noticia es solo una pista -ya que desde que el streaming es la forma predilecta para estrenar series, cada vez es más complicado medir el éxito de una producción- de que la comedia de Apple TV+ ha tenido éxito. Desde luego no es, ni será, su caballito de batalla principal como lo es Ted Lasso, pero ha tenido una acogida importante en los suscriptores del servicio y, para ser honesto, yo también he seguido la serie semana a semana con genuino interés.

En su estreno, cuando soltaron los primeros tres episodios, apunté que la serie tenía algunas falencias que otras producciones similares -digamos whodunnits como Only Murders in the Building– sabían manejar con mejor firmeza respecto al propio crimen y a su autor. En The Afterparty, siempre importó poco el crimen y por tanto el autor de este en cada episodio, dando espacio relevante a que descubramos mejor las características de cada personaje pues, en cada relato que vimos capítulo a capítulo, no avanzábamos hacia la resolución del crimen, sino retrocedíamos y conocíamos mejor qué es lo que pensaba cada personaje y, en especial, que es lo que quería ocultar cada uno para no sentirse menos que sus ex-compañeros de escuela.
Aquí está el acierto de la serie. El asesinato es solo una excusa para verificar que, como decía la canción de la banda de punk pop Bowling for Soup, «High School Never Ends» («La secundaria nunca termina») pues, aún muchos años después de terminar la escuela, todos siguen queriendo aparentar cosas que no son y encajar dentro de lo socialmente aceptado. Por ello es que la serie encuentra su mejor episodio en el quinto titulado «Preparatoria» que es cuando la historia retrocede hasta una fiesta organizada en la casa de Walt y nos damos cuenta que aquella definió mucho de lo que vemos en la actualidad.

Como conclusión, creo que es una comedia ligera que encaja muy bien en el formato de estreno semanal, pues no es, como dijimos, una serie atrapante en la que necesitemos resolver el crimen (de hecho, rara vez tuvimos un cliffhanger), sino una pequeña remembranza de las vivencias de la escuela. Recomendable y a esperar que nos traerá su siguiente temporada.´I