Las fuentes le dicen a The Hollywood Reporter que los ejecutivos han tenido una serie de reuniones con escritores con el objetivo de llevar la exitosa franquicia a la televisión.
Una serie de televisión de acción en vivo de Harry Potter está en desarrollo temprano en HBO Max. Las fuentes le dicen a The Hollywood Reporter que los ejecutivos del transmisor respaldado por WarnerMedia se han involucrado en múltiples conversaciones con posibles escritores que exploran varias ideas que llevarían la amada propiedad a la televisión. Las fuentes dicen que se han discutido ideas generales como parte de las reuniones exploratorias de la etapa inicial.
Si bien es una noticia que los ejecutivos de HBO Max y Warners están participando en reuniones para encontrar un escritor y un lanzamiento para una serie de televisión de Harry Potter, actualmente no hay escritores o talentos asociados, ya que las conversaciones aún se encuentran en las etapas iniciales y no se han hecho acuerdos. . «No hay ninguna serie de Harry Potter en desarrollo en el estudio o en la plataforma de transmisión», reafirmaron HBO Max y Warner Bros. en un comunicado a THR.
Expandir el mundo de Harry Potter sigue siendo una prioridad para HBO Max y Warner Bros., que junto con la creadora J.K. Rowling, controla los derechos de propiedad. Harry Potter es una de las piezas de propiedad intelectual más valiosas de Warner. (También vale la pena señalar que si bien Harry Potter sigue siendo una franquicia querida, Rowling provocó una reacción violenta de la comunidad trans después de decir que las personas transgénero deberían definirse por su sexo biológico).
La noticia de que se están llevando a cabo conversaciones para una serie de televisión de Harry Potter no debería sorprender, dado que el valor de la franquicia para la serie de siete libros de Rowling fue adaptada por Warner Bros. como ocho largometrajes que recaudaron más de $ 7 mil millones en todo el mundo. Warners también tiene la serie de películas de la precuela de Animales Fantásticos, con la tercera entrega proyectada para el próximo año y es probable que se produzcan dos más después.
Los ocho largometrajes de la franquicia recaudaron mas de 7 mil millones de dólares a nivel mundial.
Los planes para una serie de televisión de Harry Potter deben verse como una extensión legítima de la propiedad en un momento en que WarnerMedia (como otros conglomerados) está priorizando su servicio de transmisión. HBO Max se lanzó el año pasado y es el hogar de toda la propiedad intelectual más valiosa de la compañía. La plataforma es el hogar de transmisión de películas de DC Comics, con múltiples productos derivados y originales de TV que ya están en proceso. El transmisor también es el hogar de Friends (con una reunión planeada para filmar en marzo para el servicio), Game of Thrones y todos los originales de HBO, incluido Sex and the City. Este último fue revivido recientemente con tres de sus estrellas originales que regresan para una nueva serie de televisión cuando HBO Max se inclina para convertirse en un servicio de suscripción imprescindible. (También vale la pena señalar que HBO está construyendo su arsenal de Game of Thrones con muchos otros proyectos en proceso, todos los cuales eventualmente vivirían en HBO Max).
La franquicia de Harry Potter tiene problemas de derechos complicados. Rowling controla la franquicia y tiene voz en todo lo relacionado con la propiedad. NBCUniversal en 2016 firmó un jugoso acuerdo de derechos de siete años con Warner Bros. Domestic TV Distribution que incluía derechos de transmisión, cable y transmisión en los EE. UU. De la franquicia Wizarding World. Ese acuerdo, que finaliza en abril de 2025, incluyó iniciativas digitales, así como contenido y eventos de parques temáticos. El pacto también significó que los ejecutivos de Warner tuvieron que hacer un trato paralelo que permitió que todas las funciones de Harry Potter se transmitieran brevemente en HBO Max cuando el servicio se lanzó en mayo pasado. Las películas dejaron el servicio después de tres meses y volverán al transmisor recientemente lanzado por NBCUniversal, Peacock, en una fecha que se determinará a finales de este año.
Si hay algo que se puede decir de la nueva temporada de Ted Lasso hasta el momento, es que es consistente. Es consistente en lo divertida que es, en lo ligero de su tono y en cómo va desarrollando los conflictos y problemas tanto de los personajes clásicos como de los nuevos. No obstante, no puedo evitar sentir que, con este quinto episodio, algunas decisiones de guion se sienten algo repentinas. Personajes toman decisiones apresuradas sin mayor motivación y llevan a cabo giros narrativos que merecían haber sido construidos con un poco más de cuidado.
En esta ocasión, nos enfocamos en Ted (Jason Sudeikis) lidiando con el enojo de su coentrenadora Alice (Tanya Reynolds), quien no está haciendo un muy buen trabajo motivando al equipo. Esto es particularmente urgente considerando que están a punto de tener un partido importante contra Chelsea. Por otro lado, Rebecca no reacciona de la mejor manera al enterarse de que su novio y la pequeña hija de este han decidido mudarse a Londres. Keeley (Juno Temple) queda un poco decepcionada al ver la cantidad de fanáticos que llegan al estadio para ver el partido, y se ve afectada cuando Roy (Brett Goldstein) le revela que ha tenido varias citas con una misma chica. Y el entrenador Beard (Brendan Hunt) queda en shock luego de ver la obra de teatro de su ex Jane junto a Ted.
Como se pueden dar cuenta, el episodio trata de manejar varias líneas narrativas, todas bastante importantes, lo cual resulta en una sensación algo caótica para el espectador. Evidentemente, queda claro que lo más importante es todo lo vinculado a Ted y Alice, lo cual culmina de forma sorprendente (esto, me imagino, traerá consigo interesantes consecuencias en los siguientes episodios). Pero el resto de las historias luchan por mantener relevancia a lo largo del episodio, lo cual hace que, nuevamente, ciertas decisiones se sientan demasiado repentinas o hasta ilógicas. El quinto episodio de esta cuarta temporada no está mal, pero sí me gustaría que los episodios que quedan hagan un mejor trabajo balanceando todas las líneas narrativas que la serie está intentando desarrollar.
¿Qué es el trabajo en equipo? ¿Y qué pasa cuando un equipo comienza a dividirse en grupitos, todos peleándose entre todos? Eso es lo que vamos viendo a través de este cuarto episodio de la nueva temporada de Ted Lasso, que además representa el regreso triunfal de Trent Crimm (James Lance), quien al parecer ahora cuenta con podcast propio. En todo caso, lo importante acá es que el equipo femenino de AFC Richmond se ha partido en tres grupos: las delanteras, las defensas y las mediocampistas, y tanto Ted como sus dos entrenadores tienen que encontrar la manera de que se amisten y se conviertan en un solo equipo, capaz de trabajar en conjunto.
A la par, tenemos a una Keeley diciéndole a Roy que, para asegurarse de que de verdad quiera estar con ella, debe tener diez citas de verdad con otras mujeres. Lo cual sale tan bien como se deben estar imaginando (especialmente una vez que Roy se daña la rodilla, la cual le ha estado fastidiando por años). Y además, tenemos la llegada de Zelda Southport (Tracy Ullman), una mujer poderosa que se convierte en una suerte de modelo a seguir para Keeley, pero que lamentablemente no termina de convencer a Rebecca. Este es un episodio de trifulcas y problemas, pues, muchos de los cuales culminan en un pub quiz que, para alegría de todos, acaba por unir al grupo (por más que se terminen metiendo en toda una pelea de pub).
El cuarto episodio de esta temporada de Ted Lasso continúa con el desarrollo del nuevo equipo femenino, así como la presentación de nuevos problemas para nuestros personajes favoritos. Todo el tema entre Roy y Keeley es un poco previsible pero igual entretenido, pero acá lo verdaderamente interesante está en el desarrollo de las jugadoras de Richmond, especialmente de Gemma (quien rápidamente se ha convertido en una figura popular entre sus compañeras). Ted Lasso, incluso más que en los tres episodios previos, se siente ahora como lo que fue hace años, por más que se esté enfocando en todo un nuevo equipo. ¡Que siga así!
Y seguimos con la cuarta temporada de Ted Lasso. Este tercer episodio es el primero que no se siente como una introducción o prólogo, centrándose ya más en los problemas del equipo femenino de Richmond. Luego de una desastrosa conferencia de prensa, Keeley y Rebecca se quedan sin auspiciador principal. La primera, además, se entera de que los uniformes no llegarán a tiempo por culpa de la empresa de envíos. Y Ted, Beard y la nueva entrenadora se quedan sin dos jugadoras, por lo que deciden realizar pruebas abiertas, por si es que se terminan encontrando con alguna joven promesa o diamante en bruto.
Y resulta que sí. Una nueva jugadora (interpretada por Fay Marsaye, a quien recordarán de la gran serie de Andor) con mucho talento se integra en su equipo… al igual que otra que, quizás, no prometa tanto. Pero igual les sigue faltando una delantera, por lo que deciden llamar a Gemma, una vieja amiga de la nueva entrenadora, que lamentablemente ahora está estudiando derecho. Pero como suele pasar en esta serie, eventualmente Ted la convence de jugar, con esta admitiendo que tendrá que jugar como parte del equipo y seguir estudiando en la universidad. Por su parte, Rebecca está tan ocupada que deja plantado continuamente a su novio, situación a la que este reacciona con sorprendente calma.
Es así, pues, que el episodio logra combinar con eficiencia lo personal con lo profesional; es decir, todo lo vinculado a la vida familiar y amorosa de los personajes (hasta parece que Keeley y Roy podrían volver a tener lo antes… quizás), pero también todo lo relacionado al nuevo equipo y sus problemas. Resulta adorable, por ejemplo, ver llegar a la sobrina de Roy para darles uniformes a las chicas del equipo, o ver a Ted convencer de forma emotiva a Gemma de jugar. Hasta ahora no hay nada extraordinario en estos nuevos episodios de Ted Lasso, pero a la vez, están logrando mantener un buen nivel de emotividad, humor ligero y una que otra sorpresa. A ver que continúan así, o mejor aún, si nos logran entregar algo todavía más sobresaliente.